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Tras el rechazo por parte del Gobierno español de que Estados Unidos utilizase las bases militares de Rota y Morón, lo que ocasionó la fuerte reacción de Donald Trump amenazando a España con un embargo y un posible corte de relación comercial, Ana Botín, residenta del Consejo de Administración del Grupo Financiero Santander, dio muestras de un enorme reflejo político al subrayar la “extraordinaria” relación que ambos países mantienen “desde hace siglos” y que volverá muy pronto a ser cómo era.

Con la vista puesta en la apuesta que el mercado estadounidense significa para Banco Santander, jugada que redobló el pasado 3 de febrero cuando acordó comprar Webster Bank por 12.200 millones de dólares, Botín concluyó que debía dar un paso al frente para intentar reducir lo máximo las posibles consecuencias negativas que le podrían acarrear a la entidad que preside el nuevo encontronazo entre Trump y Pedro Sánchez.

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, defendió en una entrevista el valor estratégico del mercado estadounidense para el banco y destacó la histórica relación económica entre Estados Unidos y España.

Si se observa el tablero del recinto bursátil madrileño, podemos concluir que la operación resultó altamente exitosa. Los inversores están respaldando a Botín con una subida del 3,25% la acción del banco cántabro. Reacción que cobra aún más valor si se tiene en cuenta que la jornada comenzó con una seria advertencia del analista de Wells Fargo, Mike Mayo.

En concreto, la nota que Mayo envió a sus clientes dice que la adquisición de Webster Bank podría verse frenada debido a la decisión del presidente Trump de suspender el comercio con España. Incluso fue más allá cuando rebajó la calificación a ‘infraponderar’ de las acciones de Webster citando posibles obstáculos para la aprobación de la operación.

“El presidente de Estados Unidos dijo hoy que se detendrá el comercio con España. Extrapolamos este comentario para significar que la aprobación regulatoria de Estados Unidos para que Banco Santander adquiera Webster será cada vez más difícil de obtener”, arriesgó el analista.

Para Mayo, el aumento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y España prolongaría, en el mejor de los casos, “el tiempo necesario” para aprobar el acuerdo. “Una posible denegación podría atraer a otros bancos para adquirir Webster, pero eso podría reducir el precio del acuerdo en un 10%”, continuó.

La reacción de Ana Botin

Con este panorama como fondo, Botín se sentó ante las cámaras Bloomberg TV y no sólo lanzó su vaticinio esperanzador sobre las relaciones entre España y Estados Unidos, sino que recordó al público estadounidense que Banco Santander tiene casi 5 millones de clientes en su país.

De esta manera, además de dejar en claro que los negocios del banco en Estados Unidos son estratégicos para la cuenta de resultados de la entidad, recalcó el valor estratégico que representan para el banco ya que, destacó, que hay que pensar a medio plazo para, a continuación, subrayar el papel de Banco Santander como puente entre Estados Unidos y Latinoamérica y entre Europa y Estados Unidos.

Incluso, y para que no existan dudas de la importancia que Botín le da al mercado estadounidense, no dudó en calificarlo como “el más atractivo, el más grande y el que más crece” de los países desarrollados. También sostuvo que para cumplir su objetivo de que Banco Santander sea una plataforma global de servicios financieros, “reforzarse en Estados Unidos era imprescindible”.

En cuanto al posible corte comercial, Botín dijo que el comercio no se interrumpió sino que es muy sólido. “Esa es la realidad, Estados Unidos es un gran país en el que el Santander seguirá invirtiendo y la conexión entre ambas naciones y entre ambos países, que a largo plazo es fuerte, se mantendrá”, afirmó.

La aportación de Webster al grupo

Tras destacar en la entrevista con Bloomberg TV que Banco Santander invierte en los lugares donde opera, mediante filiales y aportando capital, con presencia física y creando empleo, Botín sostuvo que Webster encaja perfectamente en el perímetro del Santander, ya que se trata de un banco comercial que le proporciona escala, por lo que contempla la posibilidad de fusionarlo de modo que sea un solo banco, “si bien de momento la marca Webster se va a mantener”.

Vale recordar, además, que en una rueda de prensa que Botín concedió en febrero con motivo de la presentación de resultados del banco y del anuncio de la operación del Webster, la presidenta sostuvo que la elevada rentabilidad que la operación ofrece compensa los riesgos de invertir en estos momentos de elevada tensión geopolítica.

Banco Santander busca consolidar su presencia en Estados Unidos, donde la adquisición de Webster Bank forma parte de su estrategia para competir con grandes entidades financieras internacionales.

Por otra parte, no hay que olvidar tampoco que la entidad cántabra busca competir directamente con JP Morgan, Bank of America, Goldman Sachs y Citi en Estados Unidos, por lo que la compra de Webster es clave para ganar músculo en mercado con más potencial de crecimiento en gestión patrimonial, gracias entre otros factores a las grandes fortunas latinoamericanas, target que debido a la sinergia con sus filiales en los países de la zona y España se convirtió en estratégico.

En concreto, la adquisición de Webster le permitirá a Banco Santander acelerar el crecimiento de la filial de banca privada en el mercado estadounidense que el banco de la familia Botín está desarrollando a través de sus oficinas en Nueva York, Houston, San Diego y Miami.