

El portaaviones Fujian (CV-18), el más moderno y grande de la Armada del Ejército Popular de Liberación de China (PLAN), regresó a su base en Qingdao tras completar aproximadamente dos semanas de intensas ejercitaciones en el Pacífico.
Este retorno marca un nuevo capítulo en el proceso de adiestramiento acelerado del buque, que busca alcanzar la capacidad operativa plena antes de finalizar 2026. Construido íntegramente en China, el Fujian representa el orgullo nacional y un salto tecnológico sin precedentes en la proyección naval del gigante asiático.

El nuevo avistamiento del portaaviones chino
Según analistas de fuentes abiertas (OSINT) y reportes de inteligencia, el Fujian fue detectado operando el 9 de junio en el mar de Bohai, frente a las costas de Qinhuangdao. Esta salida se suma a ejercicios previos donde el portaaviones ya había sido fotografiado integrando su grupo de combate.
Entre los hitos recientes destaca la operación conjunta con su drone furtivo más avanzado junto a cazas embarcados, demostrando un nivel de integración que posiciona al Fujian como núcleo de un espacio de batalla aeronaval en red.
Así es el portaaviones Fujian, el más avanzado de Asia
Con un desplazamiento estimado entre 80.000 y 85.000 toneladas y 316 metros de eslora, el Fujian es significativamente superior a sus predecesores, el Liaoning (CV-16) y el Shandong (CV-17).
Su principal innovación radica en la cubierta de vuelo plana equipada con catapultas electromagnéticas (EMALS) de desarrollo nacional. Esta tecnología, similar a la empleada por Estados Unidos, permite lanzar aviones más pesados, con mayor cantidad de combustible y armamento, superando las limitaciones de los sistemas de rampa (ski-jump) de los portaaviones anteriores.

El ala embarcada del Fujian incluye cazas J-15T, los avanzados J-35 (furtivos), aviones de guerra electrónica J-15DT, helicópteros Z-20 y el avión de alerta temprana KJ-600, además de drones no tripulados. Esta combinación le otorga capacidad para transportar hasta 70 aeronaves, mejorando drásticamente la eficiencia en despegues y aterrizajes, y permitiendo operaciones con mayor flexibilidad y potencia de fuego.
Medios oficiales chinos y expertos destacan que 2026 es un año crítico: el buque debe consolidar su capacidad como grupo de ataque integrado y proyectarse hacia aguas lejanas. La plena operatividad se medirá por su habilidad para operar con carga completa de aeronaves y sostener lanzamientos y recuperaciones continuas en toda la cubierta.
La expansión naval china crece cada vez más y desafía a Estados Unidos
El Fujian no es solo un buque: es una declaración de intenciones. Nombrado por la provincia continental más cercana a Taiwán, acerca a Pekín al objetivo de desafiar el dominio naval estadounidense en el Pacífico occidental.
Expertos como William C. Chung, del Instituto de Investigación de Defensa y Seguridad Nacional de Taiwán, señalan a la BBC que eleva los grupos de ataque chinos a un nuevo nivel, pasando de una modernización defensiva a una proyección de poder ofensivo.
Un informe del Departamento de Defensa de Estados Unidos estima que la Armada china podría contar con nueve portaaviones para 2035, incluyendo seis adicionales en producción. Esta expansión forma parte de un “rearme histórico” que incrementa la sofisticación y resiliencia de la flota, con impacto directo en la disuasión regional, especialmente sobre Taiwán.
Aunque los portaaviones chinos actuales utilizan propulsión diésel (a diferencia de los nucleares estadounidenses), el ritmo de construcción y la integración de tecnologías avanzadas como EMALS y drones demuestran una ambición clara de alcanzar paridad operativa en el Indo-Pacífico.









