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La crisis migratoria en Ceuta dejó una imagen que resume el drama humano vivido en la frontera entre Marruecos y España. Decenas de familias permanecen junto al paso fronterizo de Castillejos esperando noticias de hijos, hermanos o familiares que desaparecieron tras intentar alcanzar territorio español por mar.

La pregunta se repite una y otra vez entre quienes recorren hospitales, puestos policiales y la costa: “¿Has visto a mi hijo?, ¿Lo conoces?”. La incertidumbre domina a cientos de personas que buscan respuestas después de una tragedia que ha dejado decenas de fallecidos y un número de desaparecidos que todavía no puede determinarse.

Mientras las patrullas de rescate siguen rastreando el mar, los testimonios recogidos en la frontera reflejan la desesperación de quienes esperan un reencuentro y de quienes lograron regresar con vida tras cruzar a nado hasta Ceuta.

EFE

“¿Has visto a mi hijo?”: familias buscan respuestas tras la crisis migratoria en Ceuta

Entre quienes esperan está Zahra, nombre ficticio utilizado por EFE para proteger su identidad. Llegó desde Tánger buscando a su hermano Abjanib, de 23 años, universitario y con trabajo. No comprende por qué decidió arriesgar su vida para intentar cruzar.

Mientras enseña fotografías de su hermano en el teléfono móvil, resume el sentimiento de muchas familias: “Los jóvenes quieren un futuro mejor, pero no es la manera. Hay que tener un pasaporte y un visado, y así puedes entrar y salir sin problema”.

También permanece en la frontera Ibrahim, que busca a su hijo de 17 años. El adolescente salió de Fez con apenas 400 dirham ahorrados y desde entonces no volvió a comunicarse con su familia. “Nos han dicho que no está detenido y que no hay registro de muertos de 18 años en el lado de Marruecos”, explica. “Hemos ido al hospital y tampoco está. Por eso estamos aquí esperando”.

Migrantes relatan cómo vivieron el cruce hacia Ceuta

A medida que algunos jóvenes regresan desde Ceuta, las familias intentan averiguar si vieron a sus seres queridos. La respuesta suele ser la misma: “No lo conozco, no lo he visto”.

Ayoub regresó con heridas en un brazo y una pierna. Explica que creyó los mensajes difundidos en redes sociales sobre una supuesta apertura de la frontera y decidió lanzarse al mar. Según su relato, “Nos dejaron pasar, pero luego allí no nos querían. No era lo que esperaba”. Pese a lo ocurrido, asegura que volvería a intentarlo.

MELILLA, 01/08/2026.- Unos 170 vehículos han pasado la frontera terrestre de Melilla hacia Marruecos en sus primeras horas de reapertura gradual tras 36 horas de cierre motivado por la presión migratoria en la ciudad autónoma, lo que había provocado el bloqueo de alrededor de 700 coches de la Operación Paso del Estrecho (OPE).EFE/ Giner
MELILLA, 01/08/2026.- Unos 170 vehículos han pasado la frontera terrestre de Melilla hacia Marruecos en sus primeras horas de reapertura gradual tras 36 horas de cierre motivado por la presión migratoria en la ciudad autónoma, lo que había provocado el bloqueo de alrededor de 700 coches de la Operación Paso del Estrecho (OPE).EFE/ Giner Fuente: EFEGiner

Mohamed, de 26 años, también consiguió llegar a Ceuta, aunque terminó regresando a Marruecos. Según cuenta, “Los jóvenes de nuestra zona atacaron Ceuta y comenzaron a causar desorden, robaron sillas, forzaron la entrada a viviendas y atacaron comercios. Por eso Ceuta cayó en el caos y nos cerraron todo”. Aun así, afirma: “Voy a intentarlo de nuevo, pero esta vez solo. No pasaré por Ceuta, iré directamente a España”.

“Había muchos muertos”: los testimonios que reflejan la tragedia en el mar

Entre los supervivientes se encuentra Jalil, un trabajador sudanés residente en Casablanca. Tras recibir la noticia de que existía paso libre hacia Ceuta, viajó hasta Fnideq y cruzó el mar junto a siete compatriotas.

Su relato coincide con el de otros migrantes que describen escenas de enorme tensión durante el trayecto. “Sabía que llegaría a Ceuta porque soy buen nadador”, explica, antes de resumir lo vivido con una frase que se repite en distintos testimonios: “Había muchos muertos”.

Hassan también regresó herido después de cruzar junto a su hijo. “He vuelto porque no he visto estabilidad. Mi hijo se ha quedado pero va a volver también. Terminaremos en España pero no así”, afirma desde el hospital de Fnideq.

Mientras tanto, la ciudad marroquí recupera poco a poco la normalidad. Las playas vuelven a llenarse de familias y turistas, pero frente a la costa continúan las patrullas de rescate buscando desaparecidos. Para quienes siguen esperando noticias de un familiar, la crisis migratoria en Ceuta todavía no ha terminado.