

Un joven argentino que vive en la calle en España se volvió viral después de mostrar en redes sociales cómo transcurre un día de su vida en Madrid. En el video, relata dónde duerme, qué hace durante la jornada y cómo consigue cubrir algunas de sus necesidades básicas mientras sostiene una postura abiertamente contraria al trabajo.
“Buenos días. En la jornada de hoy voy a hacer un día viviendo como vago en Madrid, en la calle”, anuncia al comienzo de la grabación publicada en la cuenta @valentinkiriri. Esa noche había dormido en la Plaza Dos de Mayo, uno de los puntos más conocidos de Malasaña, y desde allí empezó a documentar una rutina marcada por los espacios públicos, las bibliotecas y los centros de asistencia.
Lejos de presentar su situación únicamente como una consecuencia de no tener empleo, el joven explica que rechaza de manera consciente determinadas formas de vida. “No me gusta trabajar, no me gusta usar calzado, no me gusta la existencia”, asegura Valentín en un video que subio a Instagram mientras describe las decisiones que lo llevaron a vivir de esa manera en la capital española.

El joven argentino que vive en la calle en Madrid mostró cómo transcurre su día
La jornada del joven argentino que vive en la calle en España comienza en los espacios donde pasa la noche y continúa entre distintos puntos de Madrid. En uno de los momentos del video, cuenta que planea ir a una biblioteca para seguir leyendo El contrabando ejemplar, de Pablo Maurette.
Su día no gira alrededor de un empleo ni de una rutina laboral. En cambio, busca lugares públicos donde pasar el tiempo, leer y resolver cuestiones cotidianas. Esa decisión, sin embargo, no lo mantiene completamente al margen de los recursos producidos por otras personas.
El propio joven reconoce que una parte de su vida depende directamente de quienes trabajan o participan en tareas de asistencia. La comida, la posibilidad de bañarse o incluso el dinero que recibe en la calle están vinculados, según él mismo explica, al esfuerzo ajeno.
“Hay gente que hace ese voluntariado. Cuando me voy a bañar a un centro, hay gente que trabaja en ese centro. Cuando pido monedas en la calle y la gente me da, esa gente trabajó por ese dinero”, reflexiona.
“Rechazo el trabajo, pero no rechazo los frutos de ese trabajo”
Ese reconocimiento lleva al joven argentino que vive en la calle en España a detenerse sobre una de las principales contradicciones de su postura. Aunque rechaza el trabajo, admite que buena parte de lo que necesita para sostener su vida cotidiana proviene justamente del trabajo de otros.
“Mi posición antisocial ante el mundo es un poco hipócrita porque rechazo el trabajo, pero no rechazo los frutos de ese trabajo”, afirma.
La frase se convirtió en uno de los puntos centrales del video porque resume el conflicto que él mismo identifica. Por un lado, sostiene que no quiere trabajar; por otro, reconoce que los alimentos que recibe, los centros que utiliza y el dinero que le entregan otras personas existen gracias a actividades laborales que él decidió rechazar.
No intenta ocultar esa contradicción ni presentarla como algo resuelto. La plantea de forma directa y, aun así, deja claro que esa reflexión no supone un cambio inmediato en su decisión.
El argentino aclaró que no piensa empezar a trabajar
A pesar de reconocer que depende del trabajo de otras personas, el joven argentino que vive en la calle en España asegura que eso no lo llevará a buscar un empleo.
“No voy a trabajar igual. No es que este existencialismo me lleve al trabajo para nada”, expresa.
Su planteamiento no se basa únicamente en no tener trabajo, sino en un rechazo explícito a incorporarse a una rutina laboral. Esa posición atraviesa buena parte de su relato y explica por qué decide continuar viviendo con recursos limitados y recurriendo a distintas formas de asistencia.
Al mismo tiempo, el joven no presenta su forma de vida como una situación completamente satisfactoria. Hacia otro tramo del video, introduce una reflexión más personal que contrasta con la seguridad con la que habla sobre el trabajo.
“Sí siento cierto vacío y cierta pérdida de significado en mi manera de actuar. No sé qué hacer, loco”, confiesa.
La contradicción que reconoce mientras vive en la calle en España
El relato del joven argentino que vive en la calle en España adquiere así un tono distinto. Aunque mantiene su rechazo al trabajo, también admite que su forma de vida no está exenta de dudas y que atraviesa un momento de incertidumbre sobre qué hacer.
La declaración sobre el “vacío” y la “pérdida de significado” aparece después de que explique cómo consigue comida, higiene y dinero. Es precisamente esa combinación entre una elección consciente y la dependencia de recursos externos la que convirtió el video en un contenido ampliamente comentado.
El joven expone esa tensión sin resolverla. No anuncia que vaya a buscar empleo, pero tampoco afirma sentirse completamente conforme con su situación. Su relato oscila entre la defensa de una vida alejada del trabajo y las dudas que esa misma elección empieza a generarle.
Por eso, la frase “Mi posición antisocial ante el mundo es un poco hipócrita porque rechazo el trabajo, pero no rechazo los frutos de ese trabajo” termina funcionando como síntesis de todo su testimonio.












