Una trabajadora llamada Leila Ayad, que atendía la cafetería Whipped en Covent Garden, Londres, fue dada de baja por la empresa al solicitar cerrar la puerta durante sus jornadas invernales.
Durante los meses de invierno, el local registraba temperaturas por debajo de los 12 grados centígrados.
La cafetería no disponía de calefacción y la puerta debía estar abierta para el ingreso de nuevos clientes. La temperatura dentro del local era más baja que las recomendaciones del Departamento de Salud y Seguridad, que sugiere que esta debe ser de 16 grados como mínimo.
La joven habló con su gerente, con quien declaró siempre haber tenido buena relación. Pero como no obtuvo la respuesta deseada, Ayad decidió enviar un mensaje con su problema en el chat grupal, que incluía a los propietarios y a todo el personal.
La queja de la mujer que fue despedida por pedir que cerraran la puerta en invierno
El 29 de noviembre de 2023, la trabajadora escribió: “Hola a todos. Les informo que la temperatura en la tienda está bajando mucho con el clima que hace afuera. He hablado con Elijah -el gerente- y me ha dicho que no nos pondrán calefacción y que podemos cerrar la puerta”.
Además, Ayad pidió que se reconsiderase la situación, ya que “hace mucho frío todo el día y es difícil trabajar así”, añadiendo que debía utilizar tres capas de ropa y un chaleco térmico para combatir las bajas temperaturas.
Tras este mensaje, la cofundadora de Whipped, Alice Churchill, respondió en el grupo explicando que la última vez que tuvieron calefacción un empleado la dejó encendida toda la noche, con un papel encima, y “la tienda casi se incendia”.
¿Por qué fue despedida la empleada que solicitó cerrar la puerta en invierno?
Leila Ayad decidió insistir en que sería “responsable” de la calefacción y remarcó que trabajar a 12 grados no era legal, por lo que la temperatura mínima debía estar por encima de los 16 grados.
En enero, la empleada fue convocada por Churchill y su marido, quien era copropietario de la cafetería, quienes la acusaron de llegar tarde al trabajo, tener el almacén desordenado y criticar a la pareja en la fiesta de Navidad del personal.
Tres meses después, la dependienta fue despedida por correo electrónico y no recibió el pago de sus salarios pendientes ni de sus vacaciones. Los propietarios dijeron que se debía a que su trabajo no había mejorado tras la reunión que mantuvieron en enero.
La indemnización final que cobró la mujer despedida por pedir cerrar la puerta
La empleada decidió llevar su caso a la justicia, reclamando el dinero que le correspondía y alegando un despido improcedente. En el tribunal, el juez dictaminó que los comentarios de Ayad sobre las bajas temperaturas dentro de la cafetería eran “en beneficio de todos los empleados”.
Según la sentencia, la cafetería se vio obligada a pagar a Ayad 23.074 euros en motivo de indemnización. Tras ello, Whipped Café cerró y la empresa matriz, WL Retail, entró en liquidación.