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El bicarbonato de sodio es uno de los productos más utilizados para la limpieza del hogar por su bajo costo y su capacidad para neutralizar olores. Sin embargo, una práctica que gana cada vez más popularidad consiste en esparcirlo alrededor de la base del inodoro, un truco que apunta a mejorar la higiene del baño sin recurrir a productos químicos agresivos.

Aunque muchas personas concentran la limpieza en el interior del sanitario, la zona donde el inodoro se une con el piso suele acumular humedad, restos de suciedad y bacterias. En ese contexto, el bicarbonato se presenta como un aliado sencillo para mantener esa superficie en mejores condiciones.

¿Para qué sirve tirar bicarbonato alrededor del inodoro?

El principal beneficio del bicarbonato de sodio consiste en su capacidad para absorber y neutralizar los malos olores. Cuando se coloca alrededor de la base del inodoro, ayuda a disminuir los aromas que pueden generarse por la humedad o por la acumulación de residuos en esa zona.

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Además, funciona como un limpiador suave. Si después de dejarlo actuar durante unos minutos se frota con un cepillo o una esponja húmeda, facilita la eliminación de manchas superficiales sin dañar el piso ni las juntas.

Otra ventaja radica en que contribuye a absorber parte de la humedad que suele concentrarse en el perímetro del inodoro. Esto puede ayudar a mantener la zona más seca y dificultar la aparición de moho o suciedad persistente.

¿Cómo aplicar correctamente este truco de limpieza?

El procedimiento resulta muy simple. Primero conviene barrer o limpiar la superficie para retirar polvo y residuos. Luego se espolvorea una capa fina de bicarbonato alrededor de toda la base del inodoro.

Se recomienda dejarlo actuar entre 15 y 30 minutos para que absorba los olores y la humedad. Después, basta con frotar la zona con un cepillo o una esponja húmeda y retirar los restos con un paño limpio.

Para potenciar el efecto, algunas personas añaden unas gotas de vinagre blanco una vez transcurrido el tiempo de reposo. La reacción efervescente ayuda a desprender la suciedad adherida, aunque conviene limpiar la superficie inmediatamente después para evitar que queden residuos.

Este método puede incorporarse a la rutina de limpieza semanal como complemento, aunque no sustituye la desinfección del baño con productos específicos cuando resulta necesaria.