En esta noticia

España volverá a modificar sus relojes en octubre para abandonar el horario de verano y recuperar el horario de invierno. El ajuste afectará a todo el país, aunque se realizará de forma diferente en la península, Baleares y Canarias.

La medida permitirá disponer de una hora adicional de sueño durante la madrugada del cambio, pero también hará que las tardes tengan menos horas de luz natural. Además, la fecha tiene una particularidad: es la última contemplada en el actual calendario oficial de cambios horarios publicado por el Boletín Oficial del Estado (BOE).

¿Cuándo hay que atrasar el reloj en España?

El cambio de hora tendrá lugar en la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre de 2026. En la España peninsular y Baleares, cuando sean las 03:00 horas, los relojes deberán retrasarse hasta las 02:00. De esta forma, esa noche tendrá 25 horas.

¿Cuándo hay que atrasar el reloj en España?. Fuente: Shutterstock.
¿Cuándo hay que atrasar el reloj en España?. Fuente: Shutterstock.

En Canarias, el procedimiento será diferente por su huso horario. Cuando los relojes marquen las 02:00, deberán retrasarse hasta la 01:00.

Los dispositivos electrónicos conectados a Internet suelen realizar el cambio de forma automática. En el caso de los relojes que no cuentan con esta función, será necesario modificar la hora de forma manual.

¿Será este el último cambio de hora en España?

Que octubre de 2026 sea la última fecha incluida en el calendario quinquenal publicado por el BOE no significa que el cambio horario vaya a desaparecer en 2027. España continuará con el sistema mientras la normativa de la Unión Europea mantenga vigente la modificación estacional de los relojes.

¿Será este el último cambio de hora en España?. Fuente: Shutterstock.
¿Será este el último cambio de hora en España?. Fuente: Shutterstock.

La Comisión Europea propuso eliminar los cambios de hora, pero los Estados miembros todavía no han alcanzado un acuerdo definitivo sobre qué horario mantener durante todo el año. Por ese motivo, el sistema continúa vigente y España seguirá aplicándolo mientras no exista una decisión comunitaria que establezca lo contrario.

El debate incluye además los posibles efectos de la medida sobre el consumo energético, la actividad económica y los hábitos de sueño. Los estudios disponibles presentan conclusiones diferentes sobre sus beneficios y consecuencias, por lo que la cuestión continúa bajo análisis en el ámbito europeo.