

La ciudad de Teherán sufrió este domingo una nueva andanada de ataques por parte de la aviación israelí, en una ofensiva que golpeó el corazón político del país. Por su parte, Irán aseguró que vengará la muerte de su líder supremo, Ali Jameneí, cuyo asesinato fue calificado por las autoridades como una “declaración abierta de guerra contra los musulmanes”.
El Ejército israelí confirmó en un comunicado difundido en Telegram que, “por primera vez desde el inicio de la Operación ‘León Rugiente’”, las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron objetivos “pertenecientes al régimen terrorista iraní en el corazón de Teherán”. Las explosiones y columnas de humo fueron visibles en distintos puntos de la capital, según imágenes de televisiones locales y corresponsales de EFE.
¿Cómo fue el ataque israelí en el centro de Teherán?
La agencia FARS, vinculada a la Guardia Revolucionaria, informó de “varias explosiones masivas de un misil y un ataque aéreo” en la intersección de Seyyed Khandan y Qasr, una zona donde se ubican sedes de instituciones y ministerios iraníes.
Hasta esta última acción, la Media Luna Roja de Teherán reportó 60 ataques de Israel y de Estados Unidos en la provincia, con un saldo de 57 muertos. Además, el número de fallecidos por el bombardeo contra una escuela primaria femenina en Minab ascendió a 148, en su mayoría niñas, según el gobernador Mohammad Radmehr, citado por la agencia oficial IRNA.
El Ejército israelí afirmó que fue su fuerza aérea la que acabó el sábado con la vida de Jameneí en los bombardeos que dieron inicio a la nueva guerra. Según el diario The New York Times, la información clave sobre la ubicación del líder iraní fue compartida por la CIA, que conocía que altos funcionarios se reunirían en ese complejo.

¿Qué advertencias lanzó Estados Unidos antes y después de la ofensiva?
Antes del ataque a Teherán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó en la red Truth Social con golpear a Irán con “una fuerza nunca antes vista” si cumplía su promesa de lanzar una ofensiva histórica contra EE.UU. e Israel en represalia por la muerte de Jameneí.
“Irán acaba de declarar que hoy atacará con mucha fuerza, más fuerza que nunca. Sin embargo, más les convendría que no lo hagan, porque si lo hacen los golpearemos con una fuerza nunca antes vista”, escribió Trump.
Tras la muerte del líder supremo, el ayatolá Alireza Arafi fue designado como tercer miembro del consejo interino que liderará Irán, junto al presidente Masud Pezeshkian y el jefe del Poder Judicial, Golamhosein Mohseni Eyei.

¿Cómo respondió Irán y qué represalias anunció en la región?
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, sostuvo que el asesinato de Jameneí constituye una “declaración abierta de guerra contra los musulmanes” que legitima la venganza contra Israel y Estados Unidos. En la misma línea, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, aseguró que golpearán a ambos países con una fuerza sin precedentes. “Han quemado el corazón del pueblo iraní. Nosotros, en respuesta, quemaremos sus corazones”, advirtió.
Irán nombró además al general de brigada Ahmad Vahidi como nuevo comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, en reemplazo de Mohamad Pakpur, muerto en los ataques. Teherán confirmó también la muerte del jefe del Estado Mayor, Abdorrahim Musaví; del ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh; y del secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani.
Como represalia, el Ejército iraní anunció un nuevo ataque contra bases estadounidenses en países del golfo Pérsico y en la región del Kurdistán iraquí. “Todos los centros militares enemigos en la región estarán al alcance de los aviones de combate de la Fuerza Aérea”, advirtió el comunicado.
Tras los primeros ataques del sábado, Teherán lanzó también acciones contra Israel y países vecinos como Jordania, Arabia Saudí, Catar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos e Irak, provocando daños aún no cuantificados oficialmente.
En la plaza Enghelab (Revolución) de Teherán, numerosas personas se congregaron de madrugada para llorar la muerte del líder que dirigió la República Islámica durante 36 años y para expresar desafío. “Ni negociación, ni rendición, lucha contra Estados Unidos”, corearon bajo un mural que muestra un portaaviones estadounidense impactado por misiles.














