

Barcelona se prepara para vivir una de las transformaciones urbanísticas más impactantes de su historia moderna. El soterramiento de las líneas ferroviarias dará vida al esperado “Central Park español”, un colosal corredor verde que no solo coserá los barrios históricamente divididos de la ciudad, sino que se convertirá en el epicentro de un nuevo e innovador modelo de desarrollo metropolitano.
Con una inversión millonaria en marcha y una planificación a largo plazo, este ambicioso proyecto en el entorno de La Sagrera redefinirá por completo la movilidad sostenible, la biodiversidad y el dinámico mercado inmobiliario de la capital catalana en los próximos años.

Así será el Central Park de Barcelona que revolucionará la ciudad
El futuro parque lineal de La Sagrera se proyecta como una inmensa alfombra verde de 36 hectáreas de superficie, una extensión que duplica al icónico parque de la Ciutadella.
Este eje longitudinal se extenderá a lo largo de 4 kilómetros continuos, convirtiéndose en un corredor ecológico crucial para combatir el efecto de isla de calor.
El diseño paisajístico priorizará los espacios peatonales, carriles bici y amplias zonas arboladas. Los ciudadanos dispondrán de un entorno completamente libre de tráfico rodado en superficie, ideal para el paseo, el deporte y el ocio al aire libre.
El impulso residencial que tendrá la obra
Más allá de su valor ambiental, el proyecto es el motor de un desarrollo residencial sin precedentes en la zona. La cobertura de las vías del tren impulsará la construcción de un nuevo barrio con más de 11.000 viviendas, una inyección inmobiliaria fundamental para una ciudad con alta demanda y poca oferta disponible.
Según los planes de ordenación urbana, un porcentaje muy significativo de estas nuevas edificaciones estará destinado a vivienda de protección oficial y modalidades de alquiler asequible, garantizando un crecimiento equilibrado y accesible para los jóvenes y las familias locales.

Infraestructura y plazos de un plan ambicioso
Una obra de esta magnitud requiere soluciones de ingeniería vanguardistas y una inversión económica contundente:
- Inversión municipal: el Ayuntamiento de Barcelona ha comprometido una partida directa de 260 millones de euros para urbanizar el entorno público y crear los equipamientos de barrio.
- Ingeniería subterránea: el parque descansará sobre una gigantesca losa de hormigón diseñada para soportar toneladas de tierra, árboles y zonas de agua, mientras los trenes de Alta Velocidad y Rodalies circulan por debajo.
- Horizonte temporal: las previsiones técnicas apuntan a que el eje central del parque y sus accesos principales estarán completamente finalizados hacia el año 2031.
La obra ya consiguió el aval institucional
El desarrollo de esta megaestructura está coordinado bajo el consorcio público Barcelona Sagrera Alta Velocitat (BSAV). Toda la información técnica, los presupuestos de las licitaciones y los planos de ejecución provienen de fuentes oficiales del Estado y administraciones locales.
Entre los organismos implicados destacan el Ministerio de Transportes a través de Adif (responsable de la infraestructura ferroviaria), la Generalitat de Catalunya y las áreas de Ecología Urbana y Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona, quienes garantizan la transparencia y el cumplimiento de los estándares medioambientales del plan.












