Viajar alrededor de la Luna durante diez días, sobrevolar su cara oculta y batir el récord de distancia desde la Tierra alcanzado por el Apolo 13. La misión Artemis II fue, por cualquier medida, una hazaña histórica. Sin embargo, la compensación económica que recibieron sus cuatro tripulantes no guarda ninguna proporción con la magnitud del viaje.
Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, y el canadiense Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, no tienen contratos millonarios ni cobran primas por riesgo. Cobraron su sueldo habitual como empleados públicos y, aparte, un viático de 5 dólares diarios para gastos imprevistos.
Así lo confirmó un portavoz de la NASA a la revista Fortune, y así lo recogió posteriormente Forbes en un análisis sobre la economía real detrás del programa Artemis. La misión cuesta miles de millones de dólares, pero el dinero no va a los bolsillos de quienes se suben a la nave.
Cuánto gana un astronauta de la NASA en 2026
Los astronautas de la NASA son empleados federales del Gobierno de Estados Unidos, lo que significa que su salario se rige por la escala General Schedule (GS), el mismo sistema que regula la remuneración de funcionarios públicos en todo el país. No existe un contrato especial por misión ni un incentivo económico vinculado a la dificultad o el riesgo del viaje.
Para 2026, los rangos salariales aplicables se sitúan entre los niveles GS-13 y GS-15, lo que se traduce en ingresos anuales de entre 97.000 y 183.500 dólares, según la experiencia, la antigüedad y el rango de cada profesional.
En términos mensuales, eso equivale a entre 8.000 y algo más de 15.000 dólares. El salario base oficial publicado por la NASA para este año se sitúa en 152.258 dólares anuales, con posibilidad de alcanzar los 161.141 dólares con bonificaciones por antigüedad y responsabilidades.
En una misión de diez días como Artemis II, la proporción del salario anual correspondiente a ese período representaría entre 2.660 y 5.000 dólares por astronauta, sin ningún pago adicional por estar en el espacio.
Los 5 dólares diarios que sorprendieron al mundo
Más allá del salario, lo que ha generado mayor impacto entre quienes siguen el programa espacial es el dato del viático. Durante la misión, los astronautas de la NASA reciben una asignación diaria de 5 dólares para cubrir gastos imprevistos, la misma lógica que se aplica a cualquier empleado federal en desplazamiento. El resto de los gastos —transporte, alojamiento, alimentación y equipamiento— corre por cuenta de la agencia.
La cifra contrasta con el coste total estimado del lanzamiento de Artemis II, que la revista Forbes cifra en unos 4.100 millones de dólares, incluyendo los trajes espaciales, el cohete SLS, la nave Orion y toda la logística de la misión.
El caso de Jeremy Hansen y la escala canadiense
El astronauta canadiense Jeremy Hansen no depende de la NASA sino de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), por lo que su salario se rige por la estructura pública de ese país.
Los datos públicos de la agencia sitúan la escala salarial de sus astronautas entre los 97.100 y 189.600 dólares canadienses anuales, aunque esa referencia data de 2023. En cualquier caso, el principio es el mismo que en Estados Unidos: no hay premio extraordinario por participar en una misión de esta envergadura.
Forbes señala que, pese a lo llamativo de las cifras comparadas con el presupuesto de la misión, la lógica detrás de esta estructura salarial es la misma que rige para cualquier profesional del sector público: el valor del trabajo no se mide por la espectacularidad del encargo, sino por la escala administrativa previamente establecida.
Quienes deciden convertirse en astronautas lo hacen, según el análisis de la publicación, impulsados por vocación científica y el prestigio de hacer historia, no por la expectativa de una fortuna personal.