Un cometa se acerca durante septiembre y podrá ser seguido por aficionados a la astronomía que dispongan de un telescopio. Se trata del 169P/NEAT, un objeto periódico que completa su órbita alrededor del Sol cada 4,2 años y que protagoniza en 2026 una nueva aparición.
El máximo acercamiento a nuestro planeta se produjo el 11 de agosto, cuando pasó a unos 0,17 UA de la Tierra, mientras que el perihelio, es decir, el punto de su trayectoria más próximo al Sol, está previsto para el 21 de septiembre. Aunque su paso permite observar su evolución durante varias semanas, los datos proporcionados no señalan un escenario de impacto con nuestro planeta.
169P/NEAT: cuándo se acerca al Sol y qué distancia alcanza
Según el sitio web de noticias astronómicas, Starwalk Space, el 169P/NEAT tendrá su perihelio el 21 de septiembre de 2026, a una distancia de 0,60 UA del Sol. Su aproximación máxima a la Tierra, sin embargo, ocurrió unas semanas antes, el 11 de agosto, cuando se situó a 0,17 UA.
El objeto pertenece a la familia de cometas de Júpiter y tiene un período orbital de aproximadamente 4,20 años. En esta aparición podrá alcanzar un brillo estimado de entre magnitud 10 y 12, por lo que su observación estará principalmente al alcance de quienes cuenten con telescopios.
Cómo observar el cometa en España
El cometa será observable desde ambos hemisferios, aunque las condiciones no serán iguales en todas las regiones. En el hemisferio norte aparecerá más elevado sobre el horizonte, mientras que desde el hemisferio sur permanecerá más bajo y será más difícil de localizar.
Durante agosto pudo observarse en el cielo vespertino después de la puesta del Sol. En septiembre pasará al cielo matutino y comenzará a alejarse nuevamente del Sol. Los lugares con cielos oscuros ofrecerán mejores condiciones para seguir su evolución durante las semanas próximas a su máximo brillo.
El origen del cometa y su relación con las Alfa-Capricórnidas
El 169P/NEAT fue descubierto el 15 de marzo de 2002 mediante el programa NEAT, en imágenes obtenidas con el telescopio Samuel Oschin del Observatorio Palomar, en California. En aquel momento fue identificado inicialmente como un objeto de apariencia asteroidal y recibió la designación 2002 EX12.
Posteriormente se confirmó su actividad cometaria y recibió su denominación definitiva. Estudios dinámicos recientes apuntan a que podría proceder de la fragmentación de un objeto progenitor ocurrida hace más de 2000 años. Además, una fragmentación anterior de ese cuerpo, hace entre 4500 y 5000 años, estaría relacionada con el origen de la lluvia de meteoros de las Alfa-Capricórnidas, cuyo máximo se produce alrededor del 30 de julio.