Rusia vuelve a ocupar el centro de la escena diplomática internacional. El Gobierno ruso confirmó su disposición a recibir a emisarios de Estados Unidos. El gesto se produce mientras Moscú endurece su discurso sobre Ucrania e Irán. La advertencia central apunta a las condiciones de una eventual paz.
El anuncio fue realizado por el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. El funcionario vinculó los contactos con Washington a negociaciones previas. También cuestionó la postura de los aliados europeos de Kiev.
Rusia dispuesta a recibir a los emisarios de Estados Unidos
Lavrov confirmó que el presidente ruso está abierto al diálogo con enviados de Donald Trump. “Estamos abiertos al contacto con los señores Steve Witkoff y Jared Kushner”, dijo en rueda de prensa.
El jefe de la diplomacia rusa recordó que no se trata de un canal nuevo. Putin recibió a Witkoff en seis ocasiones en 2025. Esos encuentros abordaron el arreglo pacífico en Ucrania.
Según informó Bloomberg, Witkoff y Kushner viajarán a Rusia este mes. El objetivo será reunirse con Putin. En la agenda figuran las garantías de seguridad para Ucrania y un borrador de acuerdo.
Rusia cuestiona el alto el fuego y fija sus condiciones
Lavrov aseguró que los contactos se apoyan en lo acordado en agosto de 2025. La cumbre se celebró en Alaska. En ese encuentro, Trump dejó de exigir un cese inmediato de las hostilidades.
El canciller ruso fue crítico con los aliados europeos de Ucrania. Calificó de “poco serias” las afirmaciones sobre un alto el fuego prioritario. Consideró que buscan ganar tiempo para Kiev.
“No se puede esperar ninguna paz sólida y duradera” si no se abordan las “causas originales” del conflicto, subrayó. Rusia insiste en un enfoque estructural del conflicto.
Rusia condena amenazas a Irán y critica a Estados Unidos
El Gobierno ruso también rechazó las amenazas de Estados Unidos contra Irán. Moscú cuestionó el uso de sanciones, aranceles y advertencias militares como herramientas diplomáticas.
“No creo que ningún tercer país pueda cambiar el carácter estratégico de las relaciones entre Moscú y Teherán”, afirmó Lavrov. Rusia defendió la estabilidad de su vínculo con Irán.
La portavoz María Zajárova fue aún más tajante. “Las amenazas de nuevos ataques militares contra el territorio de la República Islámica vertidas por Washington son categóricamente inadmisibles”, aseguró. También advirtió sobre consecuencias graves para Oriente Medio y la seguridad internacional.
Putin, que reapareció tras las fiestas navideñas, evitó pronunciarse sobre Irán. Rusia no intervino cuando el país fue bombardeado en 2025 por Israel y Estados Unidos.