

La señal P-35 advierte sobre un tramo de carretera en el que las trayectorias de los vehículos pueden cruzarse. Conocer su significado resulta fundamental para evitar accidentes y circular con seguridad.
Las carreteras españolas incorporan señales de tráfico que advierten sobre situaciones de riesgo y permiten a los conductores anticipar sus maniobras. Entre ellas se encuentra la P-35, una señal triangular con borde rojo y dos coches negros, cuyo significado puede resultar desconocido para algunos automovilistas.
Esta señal, incluida en el catálogo oficial de tráfico, advierte sobre la proximidad de una zona de trenzado, un tramo en el que varios vehículos pueden necesitar cambiar de carril y cruzar sus trayectorias. La Dirección General de Tráfico (DGT) identifica estas situaciones como puntos de especial riesgo por la posibilidad de que se produzcan colisiones.
¿Qué significa la señal triangular con borde rojo y dos coches negros?
La señal P-35 recibe oficialmente el nombre de “Trenzado” y pertenece al grupo de señales de advertencia de peligro. Su diseño permite identificar los tramos de carretera en los que confluyen vehículos que necesitan desplazarse entre distintos carriles.

Según explica la DGT, esta señal alerta sobre la proximidad de un tramo situado entre una confluencia y una bifurcación, donde los vehículos realizan cambios de carril que pueden provocar el cruce de sus trayectorias y aumentar el riesgo de colisión.
Estas situaciones pueden producirse, por ejemplo, en determinadas salidas e incorporaciones de autovías. Un vehículo puede necesitar abandonar la carretera mientras otro intenta incorporarse, de manera que ambos deben coordinar sus movimientos en un espacio limitado.
¿Por qué es peligroso ignorar la señal P-35 y cómo deben actuar los conductores?
El principal peligro de las zonas de trenzado es que dos vehículos pueden intentar ocupar el mismo carril prácticamente al mismo tiempo. Si alguno de los conductores no comprueba los retrovisores, no respeta la distancia de seguridad o realiza una maniobra brusca, aumenta la posibilidad de sufrir un accidente.

Para atravesar estos tramos con seguridad, los conductores deben adoptar las siguientes precauciones:
- Moderar la velocidad: adaptar la circulación a las condiciones del tráfico y disponer de tiempo suficiente para reaccionar.
- Mantener la distancia de seguridad: evitar circular demasiado cerca de otros vehículos.
- Utilizar los intermitentes: señalizar con antelación cualquier cambio de carril.
- Comprobar los retrovisores y ángulos muertos: asegurarse de que la maniobra puede realizarse sin peligro.
- Respetar la prioridad de paso: ceder el paso a los vehículos que ya circulan por el carril al que se pretende acceder.
El Reglamento General de Circulación establece que los cambios de carril deben respetar la prioridad de los vehículos que ya ocupan el carril de destino. Además, el artículo 53 de la Ley sobre Tráfico obliga a los usuarios de la vía a adaptar su comportamiento al mensaje de las señales reglamentarias.
La señal P-35 no impone por sí misma una velocidad máxima específica ni establece una multa automática por atravesar el tramo. Sin embargo, ignorar la advertencia y realizar maniobras contrarias a las normas de circulación puede dar lugar a sanciones y, sobre todo, provocar accidentes. Por eso, reconocer su significado permite anticipar los movimientos de otros vehículos y reducir los riesgos en carretera.














