

La modernización de la red de Cercanías Madrid da un nuevo paso. El Gobierno confirmó que la línea C-5, la más utilizada de todo el sistema ferroviario madrileño, incorporará 35 nuevos trenes de dos pisos fabricados íntegramente en España, con el objetivo de aumentar la capacidad, reducir la saturación y mejorar la experiencia de los viajeros.
La actuación forma parte de un plan de renovación valorado en 1.350 millones de euros, que incluye la llegada del nuevo material rodante y la actualización de la infraestructura ferroviaria. La C-5 mueve alrededor de 72 millones de pasajeros al año, lo que representa cerca del 29% de todos los desplazamientos de Cercanías Madrid.
¿Por qué la línea C-5 será la primera en recibir estos trenes?
La C-5 conecta municipios como Móstoles, Alcorcón, Leganés, Fuenlabrada, Humanes y Madrid, y registra desde hace años un importante crecimiento de viajeros. Entre 2022 y 2024 la demanda aumentó alrededor de un 10%, lo que provocó frecuentes episodios de saturación, especialmente en las horas punta.
Ante este escenario, el Ministerio de Transportes decidió priorizar esta línea dentro del plan de renovación de Cercanías. Además de los nuevos convoyes, el proyecto contempla mejoras en los sistemas de señalización, la adaptación de estaciones y la modernización de la infraestructura para permitir una explotación más eficiente del servicio.
Los nuevos trenes de dos niveles permitirán transportar un mayor número de pasajeros sin aumentar la frecuencia de paso, una solución pensada para aliviar la congestión diaria en una de las líneas con mayor demanda del país.
¿Cómo serán los nuevos trenes nacionales?
Las nuevas unidades serán fabricadas en España y formarán parte de la nueva generación de trenes de Cercanías. Estarán diseñadas con dos pisos para incrementar la capacidad, incorporarán zonas accesibles, espacios para bicicletas y carritos infantiles, puertos USB, conexión wifi y sistemas de videovigilancia.

La previsión del Gobierno es que estos trenes sustituyan progresivamente a parte del material más antiguo que presta servicio en la red madrileña, dentro de una estrategia que busca modernizar el parque ferroviario durante los próximos años.
Mientras avanzan las obras de mejora en la estación de Atocha y en distintos tramos de Cercanías, la incorporación de los nuevos convoyes constituye uno de los principales proyectos para transformar la movilidad diaria en Madrid y aumentar la capacidad de la línea con mayor volumen de usuarios.












