

Hay una idea muy extendida sobre las barberías: que se trata de un negocio rentable y que quienes trabajan rodeados de clientes durante todo el día terminan obteniendo ingresos elevados.
La realidad, según algunos profesionales del sector, es muy diferente. Incluso quienes han construido una clientela reconocida y llegaron a trabajar con celebridades admiten que los salarios suelen estar lejos de lo que la mayoría imagina.
Uno de ellos es Manuel Cortés, dueño de una barbería y protagonista de una entrevista difundida por el creador de contenido Adrián G. Martín en YouTube. Allí lanzó una afirmación que llamó la atención de miles de usuarios: “Un barbero contratado en España cobra 1200 euros al mes, pero se gana más si alquilas un sillón”.
¿Por qué su afirmación sorprende tanto?
España está llena de peluquerías y barberías. De hecho, prácticamente cualquier barrio cuenta con al menos un establecimiento dedicado al cuidado del cabello. Sin embargo, la abundancia de negocios no se traduce necesariamente en grandes salarios.

Según explicó Cortés, un barbero contratado suele percibir alrededor de 1200 euros netos al mes: “Un barbero contratado en España cobra un sueldo base de 1200 euros, no está bien pagado”, afirmó sin rodeos.
La declaración resulta llamativa porque contradice la percepción de quienes creen que el intenso movimiento de clientes garantiza ingresos elevados para todos los trabajadores del sector.
¿Cuál es el método del barbero para ganar más dinero?
La clave, según el profesional, está en una modalidad cada vez más utilizada dentro del sector: el alquiler de sillón. El sistema funciona de manera relativamente sencilla. Un barbero trabaja dentro de un local que pertenece a otra persona, utiliza uno de los puestos disponibles y comparte una parte de sus ingresos con el propietario.
“Tú pagas tus cuotas de autónomo, pero vas a porcentaje con el responsable del local”, explicó. En otras palabras, el establecimiento sigue perteneciendo al dueño original, pero el profesional puede desarrollar su actividad sin afrontar el coste completo de alquilar o comprar un local propio.
Para muchos peluqueros, esta fórmula reduce notablemente los gastos iniciales y permite concentrarse en atraer clientes.
¿Qué condiciones tiene este modelo?
La propuesta parece atractiva, pero no está exenta de reglas. Cortés detalló que quien alquila un sillón debe aportar todas sus herramientas de trabajo y construir su propia cartera de clientes.
“Yo tengo que poner todas mis máquinas y traer exclusivamente a clientes míos. No puedo coger a los del dueño, incluso si es también peluquero”, señaló.
La dinámica guarda similitudes con otros sectores creativos y de servicios, como el de los tatuadores, donde muchos profesionales también alquilan un espacio dentro de un estudio ya establecido para evitar los costes de montar un negocio desde cero.
La ventaja es evidente: menos gastos fijos. Pero surge una nueva pregunta: ¿alcanza para mejorar realmente los ingresos?
¿Es mejor alquilar un sillón?
Para Cortés, quien supo ser peluquero de confianza de Cristiano Ronaldo y Bad Bunny, sí es mejor alquilar un sillón. El motivo principal es que el profesional conserva una parte mucho mayor de la facturación que genera directamente con sus clientes.

“La suerte que tiene un barbero es poder tener esta relación de alquiler. Así sí se puede facturar más”, sostuvo.
La diferencia puede ser significativa en una actividad donde los márgenes suelen ser ajustados y donde cada gasto adicional impacta de forma directa en la rentabilidad. Incluso los propietarios de barberías también pueden beneficiarse del sistema al alquilar espacios disponibles a otros profesionales y generar ingresos extra.
¿Cuánto factura una barbería por mes?
Uno de los datos que más llamó la atención de la entrevista fue la cifra de facturación. Según Cortés, una barbería con una clientela consolidada puede ingresar entre 10.000 y 15.000 euros mensuales.
Sin embargo, advirtió que esa cifra suele generar una interpretación equivocada, dado que facturar no significa ganar. A esos ingresos hay que descontar alquileres, suministros, salarios, equipamiento, impuestos, cuotas de autónomos y otros costes operativos.
Por eso, aunque el volumen de dinero que entra pueda parecer elevado, los beneficios finales son mucho más reducidos de lo que muchos imaginan.
¿Por qué asegura que “eres un esclavo”?
Quizá la parte más impactante de su testimonio no tuvo que ver con el dinero, sino con el desgaste que exige el oficio. El entrevistado describió jornadas maratónicas y una presión constante para mantener el nivel de ingresos.
“Eres un esclavo y sobre todo mentalmente. Son 15 conversaciones al día, muchas horas aquí metido. Muchas mañanas no desayunas y muchas tardes no meriendas. Llegas a casa, te duchas, duermes, abres los ojos y estás aquí otra vez. No es tan bonito como cuentan”, confesó.
Por esta razón, admite que no es un camino fácil y que exige sacrificios permanentes, especialmente para quienes son propietarios.












