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La alimentación de los ciclistas profesionales cambió de forma radical en las últimas décadas. Lo que antes se basaba en la experiencia y la intuición hoy responde a una planificación precisa, con cantidades de hidratos, proteínas y tiempos de recuperación adaptados a cada corredor.

El exciclista español Perico Delgado recordó cómo era su alimentación durante los años 80 y principios de los 90, una época en la que las exigencias del ciclismo ya eran enormes, pero la nutrición deportiva todavía no contaba con el nivel de conocimiento actual.

Antes de competir, Delgado asegura que desayunaba una tortilla de patata de dos huevos, un bistec grande, un plato de macarrones o arroz, pan tostado, magdalenas y café con leche. El menú, visto desde los criterios actuales, resulta especialmente contundente para las horas previas a una carrera.

Su propia conclusión resume el cambio que experimentó el deporte: “Esto lo haces ahora y te echan”. El corredor considera que su generación afrontaba la competición con una relación mucho más espontánea con la alimentación y recuerda aquella etapa como un ciclismo más divertido.

¿Cómo era la alimentación de Perico Delgado antes de una competencia?

Delgado, ganador del Tour de Francia de 1988 y de dos ediciones de la Vuelta a España, explicó que nunca pasó hambre durante su carrera deportiva. Su desayuno previo a las etapas incluía alimentos muy diferentes entre sí, desde tortilla de patata y carne hasta pasta, arroz, pan, bollería y café con leche.

La combinación aportaba una elevada cantidad de energía antes de afrontar jornadas de gran exigencia física. Los macarrones y el arroz aportaban hidratos de carbono, mientras que la tortilla y el bistec sumaban proteínas y grasas. El pan tostado y las magdalenas completaban una comida que hoy puede parecer excesiva para un deportista antes de competir.

En aquella época, la nutrición deportiva tenía un enfoque mucho menos personalizado. La prioridad pasaba por disponer de suficiente energía para afrontar etapas largas y exigentes, con una planificación mucho más limitada que la actual.

¿Qué cambió entre aquella generación y el ciclismo actual?

La evolución de la nutrición deportiva modificó por completo los hábitos de los ciclistas profesionales. En la actualidad, los corredores cuentan con planes específicos que contemplan las cantidades de hidratos y proteínas, los tiempos de ingesta, la digestión y las necesidades particulares de cada etapa.

EFE

Delgado también utilizó la figura de Miguel Induráin para explicar aquella transición. Según recordó, después de una etapa él podía comer un bocadillo, tomar una cerveza o disfrutar de pastas y mantecados. Induráin, en cambio, tenía una alimentación mucho más controlada y debía conformarse con un zumo de naranja.

La diferencia reflejaba el paso de un ciclismo basado en la intuición hacia otro mucho más profesionalizado. Delgado pertenece a una generación que afrontaba las carreras con mayor libertad en la alimentación, mientras que corredores como Induráin simbolizaron una nueva etapa marcada por el control y la preparación específica.

Tras su retiro en 1994, Perico Delgado continuó vinculado al ciclismo como comentarista de RTVE. Su recuerdo de aquellos años permite observar cuánto cambiaron los métodos de preparación de los corredores y, en particular, la forma de entender la alimentación antes y después de una competencia.