

Detrás de productos de tomate que llegan a supermercados de España y de numerosos países existe un modelo de producción poco habitual. La compañía italiana Mutti concentra buena parte de su actividad industrial en una campaña de apenas 70 días al año, coincidiendo con el momento de maduración y cosecha del tomate.
Durante ese período, sus fábricas trabajan prácticamente sin interrupción para recibir la materia prima y procesarla lo antes posible. Francesco Mutti, CEO y cuarta generación de la familia al frente de la empresa, ha explicado que en esos “70 días de fuego” se transforma el 100% del tomate fresco y se elabora alrededor del 75% del producto final que posteriormente se comercializa durante el resto del año.
El modelo acompaña un crecimiento económico significativo. En 2025, Mutti facturó 777 millones de euros, un 10,6% más que el ejercicio anterior, mientras que sus ventas aumentaron un 9%, hasta alcanzar aproximadamente 403.000 toneladas de producto.
Cómo funciona la fábrica de Mutti durante los 70 días de producción
La producción se acelera entre mediados de julio y finales de septiembre, cuando los tomates alcanzan su punto óptimo de maduración. En plena campaña, las plantas operan las 24 horas del día para reducir al mínimo el tiempo transcurrido entre la cosecha y la transformación industrial.
La rapidez es fundamental porque el tomate fresco no puede almacenarse durante largos períodos sin perder propiedades. Una vez que llega a la fábrica, la materia prima pasa por controles de calidad antes de convertirse en productos como tomate triturado, passata, concentrado o tomates pelados.
En 2025, el grupo procesó más de 728.000 toneladas de tomates, el volumen más elevado de su historia. La compañía atribuyó el récord a una mayor planificación de la campaña, las inversiones realizadas y la colaboración con una red de más de 800 agricultores.
La cifra supone además un salto considerable frente al año anterior. En 2024 había procesado unas 561.000 toneladas, según el informe de sostenibilidad de la propia compañía.
De 14 millones a 777 millones de euros de facturación
El crecimiento de Mutti durante las últimas décadas también explica por qué una empresa familiar fundada en 1899 logró convertirse en uno de los principales grupos europeos especializados en derivados del tomate. En 1994 facturaba alrededor de 14 millones de euros; tres décadas después, sus ingresos alcanzaron los 777 millones.
La expansión internacional desempeñó un papel central. Actualmente, aproximadamente el 60% de los ingresos procede de las exportaciones, mientras que Europa representa el 77% de la facturación total del grupo. Alemania, Francia y los países del Benelux figuran entre sus principales mercados fuera de Italia.
Los resultados de 2025 también mostraron una mejora de la rentabilidad. Mutti alcanzó un EBITDA de 69 millones de euros, un 51% más, y un beneficio neto de 22,1 millones, más del triple que en el ejercicio anterior.
La compañía ha acompañado este crecimiento con inversiones industriales. Para 2026 anunció nuevos desembolsos destinados a ampliar su capacidad y reforzar una cadena productiva que depende especialmente de aprovechar unas pocas semanas del año.

Por qué Mutti concentra el procesamiento del tomate en tan poco tiempo
La explicación se encuentra en el propio ciclo del tomate. La empresa trabaja exclusivamente con tomate italiano cosechado en su punto de maduración, por lo que la ventana de recolección condiciona gran parte del calendario industrial.
Cada cargamento debe procesarse rápidamente para preservar características como el sabor, la textura, el nivel de azúcar y el color. Por ese motivo, durante la cosecha las fábricas reciben grandes volúmenes diarios y funcionan en varios turnos sin interrupciones.
Este sistema también hace que la producción sea especialmente sensible a las condiciones meteorológicas. Temperaturas extremas, sequías o lluvias pueden modificar tanto la cantidad disponible como las fechas de recogida, obligando a reorganizar una campaña que ya está concentrada en un período muy reducido.
De esta forma, lo excepcional es que Mutti concentra durante esas semanas el procesamiento de todo el tomate fresco y una gran parte de la fabricación de sus productos.












