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Un sacerdote de La Courneuve, una localidad de la periferia de París, descubrió un proyectil militar mientras ordenaba los armarios de su residencia. El hallazgo fue tan inesperado como inquietante. El objeto, oculto entre enseres acumulados durante años, resultó ser un obús histórico, lo que desencadenó un operativo de seguridad inmediato en la zona.

Al comprobar la naturaleza del artefacto, el clérigo alertó a las autoridades. La policía acudió rápidamente y acordonó el perímetro siguiendo el protocolo para este tipo de situaciones, en un suceso que alteró por completo la rutina del municipio.

Los cañones que disparaban la artillería obús durante la Primera Guerra Mundial en Europa.Wikipedia

Un obús de la Primera Guerra Mundial con carga explosiva

Según informó el diario Le Parisien, los agentes confirmaron que se trataba de un obús de calibre 75, utilizado durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Su parte frontal estaba reventada y presentaba un avanzado deterioro por la oxidación, pero aun así conservaba carga explosiva en su interior.

El propio sacerdote relató su sorpresa a los medios locales. “Esto es un obús entero, ¡de calibre 75! Es una estupidez. Forma parte de esos obuses sin detonar que se pueden encontrar en los campos. Normalmente hay que dejarlos en el camino, pero este ha acabado aquí”, declaró, todavía desconcertado por el insólito descubrimiento.

El equipo de artificieros retiró la munición sin incidentes. La operación se desarrolló con normalidad, aunque requirió precisión y experiencia debido al estado del artefacto, ya que, si bien el mecanismo estaba inerte, el interior aún albergaba material explosivo.

La evacuación de un centro con un centenar de menores

El operativo obligó a tomar varias medidas de precaución. Se interrumpió temporalmente el servicio del tranvía T1, que pasa junto a la parroquia, y se evacuó un centro de ocio cercano donde se encontraban alrededor de un centenar de menores.

La prioridad era garantizar la seguridad mientras se evaluaba el estado del proyectil. Una vez neutralizado el peligro, el tráfico del tranvía se restableció y los vecinos de La Courneuve pudieron retomar sus actividades cotidianas.

La “cosecha de hierro”: un fenómeno habitual en Francia

Este tipo de hallazgos, aunque llamativos en el interior de una vivienda, no son raros en Francia. El país conserva un legado subterráneo de toneladas de munición sin detonar por las batallas libradas en su territorio durante las dos guerras mundiales.

Agricultores, obreros y ciudadanos de a pie han encontrado en repetidas ocasiones bombas, granadas y proyectiles, un fenómeno conocido popularmente como la “cosecha de hierro”. Las autoridades francesas recuerdan periódicamente la importancia de no manipular estos restos bélicos: pese al paso del tiempo, la carga explosiva puede mantenerse activa y representar un riesgo real, por lo que la intervención de especialistas sigue siendo esencial.