Gonzalo Martínez Asensio, agricultor y ganadero de 49 años, lleva prácticamente toda su vida vinculado al campo en España. Desde Aguilar de Campos, un pequeño municipio de Valladolid, está al frente de una explotación que combina agricultura y ganadería y que incluye una granja con 1500 cabras.
En una entrevista concedida a El Español de Castilla y León, el productor explicó cómo consigue vivir de una actividad que exige una dedicación muy elevada. Según su relato, trabaja alrededor de 80 horas semanales, dispone de apenas cinco días de vacaciones al año y normalmente solo descansa durante parte del fin de semana.
Martínez Asensio también gestiona unas 300 hectáreas de cultivos repartidas entre Aguilar de Campos y La Mudarra, donde produce cereal, cebada, trigo, girasol y forrajes destinados al ganado. La explotación familiar pasó a quedar completamente bajo su responsabilidad después del fallecimiento de su padre.
Una explotación con 1500 cabras y 300 hectáreas de cultivo
La relación de Martínez Asensio con el sector viene de familia. Su padre combinaba la agricultura con la producción porcina, pero hace aproximadamente 18 años Gonzalo decidió cambiar esa rama de la explotación y apostar por el ganado caprino.
Actualmente cuenta con cuatro trabajadores que colaboran principalmente en la actividad ganadera, mientras que él se ocupa de buena parte de las tareas agrícolas. La leche obtenida en la granja se comercializa mediante una cooperativa, mientras que la producción agrícola se vende tanto a una cooperativa de La Mudarra como a empresas de la zona
Según explicó Gonzalo Martínez Asensio a El Español de Castilla y León, la rentabilidad de la agricultura depende de factores como la producción obtenida y los costes que debe afrontar cada campaña. En su caso, utiliza siembra directa y maquinaria de segunda mano para intentar contener los gastos.
Cuánto cuesta mantener la explotación de Gonzalo Martínez
El ganadero asegura que no resulta sencillo establecer una cifra fija de beneficios, ya que los resultados pueden cambiar de un mes o de un año a otro. En agricultura, calcula que necesita superar determinadas producciones por hectárea antes de comenzar a obtener rentabilidad.
A ello se suman los gastos de funcionamiento. Martínez Asensio estimó que los costes anuales de su actividad pueden alcanzar el medio millón de euros. Además, relató que solo una reparación reciente de una cosechadora le supuso unos 24.000 euros, según las cifras aportadas por el propio productor durante la entrevista.
Pese a estos costes, sostiene que la explotación le permite obtener ingresos suficientes para vivir. Sin embargo, también advierte sobre el incremento de los precios de insumos como los fertilizantes, los productos fitosanitarios y el gasóleo, además del peso de los costes de personal.
Su actividad tampoco sigue un horario laboral convencional. Martínez Asensio asegura que dedica alrededor de 80 horas por semana al negocio y que apenas cuenta con cinco días de vacaciones durante todo el año.
Gonzalo Martínez, sobre el futuro del campo: los márgenes “son muy justos”
Aunque asegura que actualmente no contempla el cierre de su explotación, el agricultor reconoce que la gestión exige controlar constantemente los costes y mejorar la producción. En este contexto, admite que los márgenes “son muy justos”.
Entre sus principales reivindicaciones se encuentra la reducción de la burocracia y la aplicación de condiciones equivalentes para los productos agrícolas y ganaderos importados respecto de las exigencias que deben cumplir los productores españoles.
Martínez Asensio también se muestra preocupado por la evolución de los costes y por las posibilidades de rentabilidad de las explotaciones. Sobre el futuro del sector, considera que “lo ve muy difícil”, aunque asegura que continuará trabajando en una actividad a la que lleva vinculado toda su vida.