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La ley de Bienestar Animal publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) ha entrado en vigor desde septiembre de 2023 en España. Esta normativa establece una serie de prohibiciones y obligaciones que deberán ser cumplidas por los propietarios de mascotas domésticas para evitar posibles sanciones.
Entre estas disposiciones se incluye la obligación de contratar un seguro de responsabilidad civil para perros, con el propósito de cubrir los daños que pudieran ocasionar a terceros, así como las regulaciones sobre su paseo y los collares que ya no estarán permitidos.
cómo pasear a tu mascota sin multas
La nueva normativa 7/2023, del 28 de marzo, estipula que los perros o gatos deberán ir siempre sujetos con correa cuando paseen por espacios públicos, exceptuando sitios que estén destinados para ellos, como parques caninos.
La ley establece que estará prohibido dejar animales sueltos o en condiciones que puedan causar daños en espacios públicos o privados “a las personas, al ganado o al medio natural”.
Sobre este punto, la Dirección General de Tránsito (DGT) determina multas de entre 90 euros y 300 euros para quienes transiten con mascotas sin collares.
Conductas prohibidas por la Ley
En el artículo 27 de la ley mencionada se prohíben las siguientes conductas hacia los animales de compañía, silvestres o en cautividad:
- Maltratarlos o agredirlos físicamente, así como someterlos a un trato negligente o a cualquier práctica que les cause sufrimientos, daños físicos o psicológicos, o que pueda ocasionar su muerte.
- Usar métodos y herramientas invasivas que generen daños y sufrimientos a los animales, sin menoscabo de los tratamientos veterinarios realizados por profesionales.
- Abandonarlos intencionadamente en espacios cerrados o abiertos, especialmente en el medio natural, donde pueden causar daños.
- Someterlos a trabajos inadecuados o excesivos en cuanto a tiempo o intensidad, en relación con las características y estado de salud de los animales.
Collares no permitidos para mascotas
Los sistemas de sujeción que se podrán utilizar son arneses o collares, siendo el primero el más recomendado, ya que sujeta al animal del pecho y previene posibles lesiones cervicales.
En relación a la segunda alternativa, existen dos tipos de collares: el estándar, que no debe apretarse demasiado al perro y los eléctricos o de castigo. Este último dispositivo será prohibido por la ley de Bienestar Animal como medida contra el maltrato.
Además, la ley establece que no se podrá “utilizar cualquier artilugio, mecanismo o utensilio destinado a limitar o impedir su movilidad en un punto fijo salvo por prescripción veterinaria atendiendo a su bienestar".