

Es conocida como la “constelación del unicornio” y, aunque suele pasar desapercibida, es una de las regiones más ricas del cielo invernal.
Se trata de Monoceros, una constelación tenue ubicada sobre el ecuador celeste que esconde algunos de los objetos de cielo profundo más fascinantes para observar con prismáticos o telescopio.
¿Por qué se la llama la “constelación del unicornio”?
Según el portal de astronomía, Starwalk Space, el nombre Monoceros significa “unicornio” en latín. A diferencia de otras constelaciones con raíces en la mitología griega, esta figura es relativamente moderna y no posee una leyenda clásica asociada.
Fue introducida hacia 1612 por el cartógrafo neerlandés Petrus Plancius y más tarde incorporada en mapas estelares por Jakob Bartsch bajo el nombre “Unicornu”. Su silueta es difícil de distinguir a simple vista, lo que explica por qué muchas personas la pasan por alto, especialmente en ciudades con contaminación lumínica.

Características de Monoceros
Al estar situada sobre el plano de la Vía Láctea, Monoceros concentra abundantes nebulosas y cúmulos estelares. Asimismo, limita con constelaciones muy conocidas como Orión al oeste, Can Mayor al sur, Géminis al norte e Hidra al este.
A diferencia de otras figuras más evidentes, solo tres de sus estrellas superan la cuarta magnitud, por lo que el “unicornio” puede desdibujarse bajo luces urbanas. En ese sentido, estos son los datos clave de la constelación:
- Tamaño: 482 grados cuadrados (35.ª de las 88 constelaciones modernas)
- Ascensión recta: 7h 10m 12s
- Declinación: −1° 18′ 00″
- Visible entre: 75°N y 85°S
- Estrella más brillante: Beta Monocerotis (magnitud combinada 3,7)
- Estrellas principales: 4
- Objeto Messier: 1
- Lluvias de meteoros: 2
¿Cuándo es el mejor momento para observarla en España?
En el país, la constelación Monoceros podrá observarse en su mejor momento durante febrero, especialmente entre mediados y finales de mes, alrededor de las 21:00 (hora local), cuando se encuentra bien elevada sobre el horizonte sur.
Una forma sencilla de ubicarla es usar como referencia el llamado Triángulo de Invierno, formado por Sirio, Betelgeuse y Procyon. Monoceros se encuentra dentro de la región delimitada por estas estrellas brillantes, cerca también del Cinturón de Orión.
De ese modo, con cielos oscuros y sin Luna, la experiencia mejora notablemente y permite explorar no solo su figura, sino también los impresionantes objetos de cielo profundo que esconde en su interior.














