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España ha puesto en marcha uno de los mayores procesos de renovación de su flota naval en décadas. El plan, impulsado por el Gobierno y ejecutado a través del Ministerio de Defensa, contempla la construcción de nuevos buques de guerra, submarinos S-80 y unidades de apoyo logístico con el objetivo de reforzar las capacidades operativas de la Armada española y adaptarlas a los nuevos escenarios estratégicos.

El programa incluye tanto la incorporación de nuevas unidades como la modernización de buques ya en servicio. Según información procedente de fuentes especializadas del sector de defensa, la inversión global se reparte en distintos proyectos a medio y largo plazo, con calendarios de entrega que se extienden hasta la próxima década.

El Isaac Peral es el primer submarino S-80 entregado a la Armada y marca un salto tecnológico en defensa submarina.Marcial Guillén

Qué submarinos va a incorporar la Armada española

Uno de los pilares del plan es la construcción de cuatro submarinos de la serie S-80, desarrollados por la empresa pública Navantia. Estas unidades representan un salto tecnológico relevante en capacidades de sigilo, autonomía y sistemas de combate.

El primero de ellos, el Isaac Peral, fue entregado a la Armada en noviembre de 2023 y ya se encuentra en fase operativa. El segundo, el S-82 Narciso Monturiol, fue botado en julio y su entrega está prevista para 2026. A este le seguirán el S-83 Cosme García, programado para 2028, y el S-84 Mateo García de los Reyes, cuya incorporación se espera en 2030.

Con estos submarinos, la Armada busca reforzar su capacidad de disuasión y vigilancia en un contexto de mayor exigencia en el ámbito marítimo y de seguridad internacional.

Qué otros buques de guerra se van a construir o modernizar

El plan de renovación no se limita a los submarinos. La Armada también avanza en la construcción de cinco fragatas F-110, diseñadas como plataformas multimisión con capacidades avanzadas en guerra antiaérea, antisubmarina y de superficie. La primera unidad está prevista para 2028 y el resto se entregará de forma escalonada hasta 2032.

Paralelamente, las actuales fragatas F-100 serán sometidas a un proceso de modernización que permitirá prolongar su vida útil hasta finales de la década de 2040. Estas actuaciones buscan mantener un equilibrio operativo entre las nuevas incorporaciones y los buques ya en servicio.

A este conjunto se suman dos nuevos buques de acción marítima con capacidades antisubmarinas, que ampliarán la flota actual de este tipo de unidades.

Cuánto costará la inversión en buques de apoyo y logística

En el ámbito del apoyo logístico, el Ministerio de Defensa ha aprobado la construcción de un nuevo Buque de Aprovisionamiento de Combate, que sustituirá al A-14 Patiño. Este proyecto, que se desarrollará en los astilleros de Navantia en Ferrol, cuenta con un presupuesto de 650 millones de euros y tiene como horizonte operativo el año 2030.

Las fragatas F-110 incorporarán capacidades avanzadas en guerra antiaérea y antisubmarina dentro del plan de modernización naval.Navantia

Además, el plan incluye nuevos buques hidrográficos, la modernización de cazaminas mediante la actualización de sistemas de detección y mando, y la incorporación de un buque de guerra electrónica, destinado a misiones de inteligencia y apoyo tecnológico.

Estas inversiones forman parte del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, presentado por el Gobierno en abril, y buscan reforzar tanto la capacidad militar como la industria naval española.

Con información de EFE