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La Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA), común durante el invierno pero que en estos últimos años ha provocado inundaciones masivas, junto con los graves accidentes ferroviarios registrados en 2026 en Adamuz (45 muertos) y en Gelida (un fallecido y al menos 20 heridos), alteraron la percepción de seguridad en destinos clave de España.

En ese contexto, las grandes catástrofes ocurridas recientemente no solo provocaron graves pérdidas y destrucción a la infraestructura, sino que también impactaron en uno de los grandes motores económicos del país: el turismo.

El fenómeno meteorológico de la DANA, caracterizado por lluvias torrenciales y fuertes vientos, provocó el desbordamiento de ríos e inundaciones masivas en localidades como Chiva, Paiporta y Algemesí. El resultado fue devastador: fallecidos, heridos, barrios completamente inundados, infraestructuras colapsadas y pueblos prácticamente destruidos.

Las precipitaciones intensas arrasaron viviendas, comercios y vías de acceso, afectando de forma directa la conectividad y los servicios básicos en una región donde el turismo es un pilar económico.

Sumado a esto, hace tan solo un mes en Adamuz, el tren de alta velocidad de Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid descarriló con 317 pasajeros a bordo. Los tres últimos vagones invadieron la vía contigua por la que circulaba otro convoy de Renfe con destino a Huelva. Ambas formaciones descarrilaron y se confirmaron las 45 muertes. Los vagones del tren de Iryo impactaron contra los dos primeros coches del Alvia de Renfe, que salieron despedidos y cayeron por un terraplén de unos cuatro metros.

La crisis ferroviaria no terminó allí, otro descarrilamiento en Cataluña a solo días del de Adamuz, dejó al país en vilo cuando el tren de cercanías de Rodalies colisionó contra un muro de contención que había cedido por la acumulación de agua durante un temporal. A la altura de Gelida y a solo unos 40 kilómetros de Barcelona, el conductor falleció y al menos 20 personas resultaron heridas.

Accidente de trenes en Adamuz (Córdoba).Fuente: EFEJ.J.Guillen

¿Cuál fue el impacto de estas catástrofes en el turismo?

Ante estos escenarios, el 5 de marzo en el evento de la empresa líder en visitas guiadas y excursiones en español, Civitatis, el Consejero de Turismo de España, Felipe Formariz Pombo, ha comentado a El Cronista cómo estos episodios influyeron en la actividad turística. “Cuando se produce alguna catástrofe esto afecta a los flujos turísticos”, explicó, y reconoció que tanto la DANA como los accidentes ferroviarios afectaron al sector y “ha habido una caída del número de turistas”.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística de España (INE), las pernoctaciones en Valencia cayeron un 7,4% en noviembre y un 6% en diciembre de 2024, tras el impacto de la DANA. Por otro lado, el consejero andaluz de Turismo, Arturo Bernal, ha afirmado que las primeras cifras reportadas luego de los accidentes de trenes muestran una caída de entre el 20% y el 30% en las reservas turísticas para la Semana Santa por los problemas de conexión ferroviaria entre esta comunidad y el resto de España.

Según la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) el retraso en el restablecimiento total de la conexión de alta velocidad entre la provincia de Málaga y el resto del país podría causar unas pérdidas al sector de 300 millones de euros.

“No en vano contemplábamos un impacto para el primer trimestre de 2026 de 1750 millones de euros (el 21 por ciento del impacto anual del sector), y estimamos pérdidas de unos 255 millones de euros en el caso del turismo nacional y unos 45 millones de euros derivados del turismo internacional”, ha expresado el presidente de Aehcos, José Luque.

La crisis ferroviaria podría causar unas pérdidas al sector de 300 millones de euros.(foto: Pexels).

Un turismo con gran potencial pero golpeado

Las constantes lluvias que azotaron a España y el resultado de las tormentas impactaron en el turismo fue inmediato. Las playas sufrieron daños, erosión y acumulación de escombros; hoteles y restaurantes registraron cancelaciones y la accesibilidad quedó comprometida durante semanas. La dependencia del sector respecto de infraestructuras en buen estado dejó en evidencia su vulnerabilidad ante fenómenos extremos.

Según explicó Formariz Pombo, en los primeros momentos posteriores a una catástrofe “a veces es complicado llegar y, sobre todo, es mucho más complicado actuar sobre ello”. En comparación, al analizar lo ocurrido en Valencia, destacó que el destino logró recuperarse con el tiempo: “Se han recuperado esos flujos, ha habido ahí un trabajo de recuperación del destino. Un trabajo importante tanto por parte del destino como por parte de las empresas para volver a la normalidad lo antes posible”.

Asimismo, añadió que actualmente la situación en la región es estable y que “hoy en día en Valencia se desarrolla la actividad sin ningún problema, se han recuperado las cifras”.

Pero el turismo no ha sufrido solo las consecuencias climáticas. La crisis ferroviaria que ocupa la agenda española, principalmente en Andalucía y Cataluña, también ha causado estragos. Según la Federación Andaluza de Hoteles y Alojamientos Turísticos, en una primera fase las cancelaciones rondaron el 15%, pero con el correr de las semanas se produjo una “práctica paralización de las reservas a corto y medio plazo”.

La federación advirtió que la falta de restablecimiento pleno de la alta velocidad podría provocar una caída del 30% en las ventas anuales. Además, señaló que el impacto es “muy significativo” en el segmento MICE (reuniones, incentivos, congresos y exposiciones), donde los aforos “no alcanzan ni siquiera la mitad de lo inicialmente previsto”.

Por su parte, Formariz Pombo señaló que aún es pronto para evaluar el impacto completo en Andalucía y remarcó la necesidad de analizar la situación antes de comunicar medidas. “Tenemos que terminar de esperar a ver un poco qué cosas son las que han pasado para poder comunicarlas adecuadamente y a partir de ahí trabajar para que se vuelva a la normalidad lo antes posible”, explicó.

El futuro del turismo: inversión e infraestructura

El Consejero de Turismo defendió la resiliencia del sector turístico español y recordó que el país lleva décadas invirtiendo en infraestructuras para mejorar la experiencia de los visitantes. “España ya ha ido invirtiendo en infraestructura turística muchas décadas”, señaló, y explicó que se continúa reinvirtiendo para garantizar que quienes visiten el país tengan “la mejor experiencia posible”.

A su vez, envió un mensaje a los viajeros que puedan sentir preocupación tras estos episodios. “Les esperamos en España, estamos seguros de que van a disfrutar de una gran experiencia”, afirmó, y aseguró que el país “está preparado para atender las contingencias que puedan surgir”.

En cuanto a la preparación ante fenómenos extremos, Formariz Pombo sostuvo que las medidas deben ser coordinadas entre distintas áreas del Gobierno. Según explicó, la nueva estrategia de turismo sostenible contempla acciones conjuntas entre varios ministerios, como Transportes o Medio Ambiente, además de las administraciones regionales y locales.

Por su parte, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC por sus siglas en inglés), en un informe elaborado en colaboración con Oxford Economics, ha destacado a países como España que actúan como “modernizadores estratégicos” al invertir anticipadamente frente a necesidades futuras.

En concreto, España destinará 300.000 millones de euros, a un ritmo de inversión 1.46 veces superior al crecimiento de la demanda entre ahora y 2035, y fortalecerá su competitividad como destino turístico. El informe, que lleva por título ‘Salvar la brecha: inversión de capital y crecimiento de la demanda en viajes y turismo en el G20’ muestra que la demanda en los países de este grupo, así como en España, crecerá a un ritmo anual de 3,3% durante la próxima década, mientras la inversión de capital lo hará a un ritmo mayor, del 4,9%.