En plena Semana Santa 2026, un paro de personal de tierra amenaza con afectar el funcionamiento de aeropuertos en 12 ciudades españolas. Este conflicto laboral se centra exclusivamente en la asistencia en tierra y no afecta a pilotos ni al personal de las aerolíneas.
La huelga, convocada por los sindicatos CCOO, UGT y USO, involucra a más de 5500 trabajadores de Groundforce (empresa vinculada a Air Europa) y también a empleados de Menzies.
¿Cuándo comienza el paro y cuánto durará?
El primer día de huelga fue el lunes 30 de marzo de 2026 y, en caso de que las negociaciones prosperen, estaría fijado todos los lunes, miércoles y viernes. Es decir, que se podrían repetir para este 1 de abril y 3 de abril. Cada jornada se se verán afectadas tres franjas horarias específicas:
- De 5:00 a 7:00 horas
- De 11:00 a 17:00 horas
- De 22:00 a 00:00 horas
La continuidad de la huelga dependerá de la evolución de las negociaciones entre los trabajadores y la empresa. Por el momento, los paros se limitan a estas ventanas temporales, pero su carácter indefinido genera incertidumbre para los viajeros que tenían previsto volar durante la Semana Santa.
¿Qué aeropuertos están afectados por el paro?
El paro impacta en al menos 12 aeropuertos de los más importantes del país, que concentran una gran parte del tráfico aéreo nacional e internacional durante las vacaciones de Semana Santa, entre ellos:
- Madrid-Barajas
- Barcelona-El Prat
- Palma de Mallorca
- Málaga
- Alicante
- Valencia
- Sevilla
- Bilbao
- Zaragoza
- Y varios aeropuertos de Canarias y Baleares.
¿Quiénes están en huelga y por qué?
Los trabajadores convocantes pertenecen al personal de tierra de Groundforce y Menzies, responsables de tareas esenciales como la carga y descarga de equipajes, el traslado de pasajeros por pista, la asistencia a aeronaves en tierra, la facturación y los servicios en terminal.
La principal reivindicación es la correcta aplicación de las tablas salariales y el diferencial del IPC acumulado desde 2022. Los empleados denuncian una pérdida de poder adquisitivo y el incumplimiento de compromisos recogidos en el convenio colectivo, según interpretaciones unilaterales de la empresa.