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El cáncer de colon es el tumor más habitual dentro de España, con más de 44.500 nuevos casos en 2025, según la Asociación Española contra el Cáncer. La enfermedad surge cuando las células del intestino grueso comienzan a multiplicarse de manera descontrolada. Este órgano es clave para digerir los alimentos y absorber los nutrientes que el cuerpo necesita.

Por eso, la detección temprana marca la diferencia: al identificar la enfermedad en sus primeras etapas, se pueden aplicar tratamientos más eficaces y evitar complicaciones mayores.

Según la American Cancer Society, existe un síntoma inicial silencioso que suele pasar inadvertido, pero que puede convertirse en la señal decisiva para sospechar de este cáncer.

Cáncer de colon: este es el primer síntoma que nadie le da importancia, pero es clave para detectar la enfermedad. Foto: Freepik

El primer indicio que facilita la detección del cáncer de colon

Entre los primeros signos silenciosos del cáncer de colon está la anemia por deficiencia de hierro, un síntoma que suele aparecer mucho antes de que surjan dolores o cambios en el hábito intestinal.

Según la American Cancer Society, los tumores colorrectales pueden sangrar en el interior del tubo digestivo. Aunque en algunos casos la sangre se ve en las heces, en la mayoría pasa completamente desapercibida. Esta pérdida lenta y constante termina reduciendo progresivamente el número de glóbulos rojos.

De hecho, la propia organización advierte que “a veces el primer signo de cáncer colorrectal es un análisis de sangre que muestra un bajo recuento de glóbulos rojos”. Esta anemia suele acompañarse de cansancio persistente, debilidad, palidez, mareos y dificultad para respirar.

Estos son los primeros síntomas del cáncer de colon

Además, la American Cancer Society resalta otros signos de alerta que pueden aparecer tanto en fases iniciales como intermedias de la enfermedad. Estos síntomas incluyen:

  • Cambios persistentes en los hábitos intestinales, como diarrea, estreñimiento o heces más delgadas que duran varios días.
  • Sensación de que la evacuación no se completa del todo, incluso después de haber ido al baño.
  • Presencia de sangre visible en el recto o heces de color oscuro.
  • Dolor o calambres en el abdomen.
  • Pérdida de peso sin motivo aparente.
  • Debilidad o fatiga inusual, incluso cuando no se ha confirmado anemia.

Aunque estas señales suelen asociarse a cuadros comunes como hemorroides, infecciones o colon irritable, los especialistas insisten en que cualquier síntoma persistente requiere una valoración médica formal.

La detección temprana salva vidas

Para combatir y eliminar el cáncer por completo, es necesaria una detección temprana. Justamente, la American Cancer Society indica que las pruebas periódicas, tal como la colonoscopia, permiten:

  • Hallar el cáncer cuando todavía no se propagó
  • Eliminar los pólipos previo a su evolución a tumores malignos
  • Disminuir considerablemente la mortalidad, la cual viene bajando desde hace décadas.
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Un aspecto importante a tener en cuenta es que un pólipo demora entre 10 a 15 años en convertirse en cáncer, lo cual es una ventaja clave para prevenirlo. Por tal motivo, recomiendan empezar los estudios a los 45 años con riesgo promedio o antes en quienes tengan familiares con antecedentes.