

Amancio Ortega construyó uno de los grupos textiles más importantes del mundo, pero al repasar su trayectoria reconoció que el crecimiento profesional también dejó algunas asignaturas pendientes. El fundador de Zara aseguró que durante sus primeros años prácticamente no encontraba tiempo para estudiar debido a su dedicación al trabajo.
“No tenía tiempo para estudiar porque trabajaba las 24 horas del día”, explicó Ortega en sus conversaciones con la periodista Covadonga O’Shea. Sin embargo, su mayor lamento no está relacionado con haber cursado o no una carrera universitaria: “Lo que más siento después de tantos años es no hablar inglés”.
Las declaraciones corresponden a las extensas conversaciones que O’Shea mantuvo con Ortega y que dieron lugar en 2008 al libro Así es Amancio Ortega, el hombre que creó Zara. La periodista conoció personalmente al empresario en 1990 durante una visita a la sede de Inditex en Arteixo.
Por qué Amancio Ortega asegura que no tenía tiempo para estudiar
La trayectoria profesional del empresario comenzó cuando todavía era adolescente y las dificultades económicas de su familia marcaron buena parte de aquellos primeros años. Una biografía autorizada presentada en 2008 relató que empezó a trabajar muy joven después de experimentar personalmente las estrecheces económicas que atravesaba su hogar.
Con el tiempo se introdujo plenamente en el sector textil y comenzó a desarrollar el modelo empresarial que terminaría dando origen a Inditex. La propia compañía señala que Ortega inició su actividad de fabricación textil en 1963, antes de constituir Confecciones Goa en 1972.
Tres años después, en 1975, nació Zara España, la sociedad destinada a la distribución y venta minorista que terminaría convirtiéndose en el germen de la expansión internacional del grupo. Inditex identifica oficialmente a Ortega como su fundador y accionista de control.
Al recordar aquella etapa, Amancio Ortega no presentó la falta de estudios como una fórmula para alcanzar el éxito. Su explicación estuvo relacionada con el tiempo que dedicaba a conseguir sus objetivos profesionales y con una manera de aprender basada especialmente en observar y escuchar a las personas de su entorno.
La asignatura pendiente de Amancio Ortega
Pese al crecimiento internacional que posteriormente alcanzaría Zara, Ortega reconoció que no dominar el inglés es una de las decisiones que más lamenta. En aquellas conversaciones sostuvo que con el paso de los años comprendió hasta qué punto resultaba necesario conocer el idioma.
Su forma de compensar las carencias de una educación académica prolongada, según explicó, fue apoyarse en el aprendizaje cotidiano. Ortega resumió esa filosofía señalando que intentaba suplir aquello que desconocía escuchando y aprendiendo de quienes tenía a su alrededor.
Esta idea también aparece asociada a la cultura empresarial que desarrolló en Inditex. En otras declaraciones atribuidas al fundador, Ortega insistió en la importancia de la dedicación, la ambición por crecer y la necesidad de evitar la autocomplacencia incluso cuando una compañía obtiene buenos resultados.

De sus primeros trabajos a la creación de Zara
Antes de desarrollar su propia estructura empresarial, Ortega adquirió experiencia en el comercio textil desde puestos básicos. Las reconstrucciones biográficas sobre su vida destacan precisamente que ese contacto directo con tejidos, prendas y clientes fue una parte determinante de su formación profesional.
La evolución posterior fue progresiva: actividad de fabricación desde 1963, Confecciones Goa en 1972 y Zara en 1975. Esa secuencia marcó las bases del grupo que posteriormente se convertiría en Inditex.
O’Shea describió a Ortega después de años de conversaciones como una persona sencilla, exigente y con un fuerte sentido práctico. Su libro buscó precisamente mostrar una faceta poco conocida de un empresario caracterizado durante décadas por mantener un perfil público especialmente discreto.
La reflexión del fundador resume esa combinación entre su experiencia y formación autodidacta. Si bien su dedicación al trabajo le permitió desarrollar su proyecto empresarial, décadas reconoce que haber aprendido inglés era una herramienta que le hubiera gustado incorporar.












