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La investigación sobre el alzhéimer suma un hallazgo clave. Un equipo científico ha confirmado la presencia de células senescentes en pacientes con alzhéimer, un descubrimiento que puede cambiar el enfoque terapéutico frente a esta enfermedad neurodegenerativa.

El trabajo demuestra que los astrocitos, células esenciales para la salud cerebral, entran en un proceso de envejecimiento celular que impacta directamente en la supervivencia neuronal. Este avance abre la puerta a una nueva terapia centrada en frenar ese deterioro.

El estudio ha sido realizado por investigadores de Málaga y aporta evidencia directa sobre un mecanismo que hasta ahora no se había demostrado en cerebros humanos con alzhéimer.

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Descubren células senescentes en pacientes con alzhéimer: el hallazgo clave

Un equipo de investigadores de Málaga ha demostrado que los astrocitos adquieren un estado senescente en pacientes con alzhéimer. Según detalla el comunicado, “el estudio demuestra, por primera vez, la presencia de astrocitos senescentes -células que, aunque permanecen vivas, han perdido su funcionalidad- en el cerebro de pacientes con alzhéimer”.

Este proceso sitúa el envejecimiento celular como un mecanismo central en la neurodegeneración. Los científicos subrayan que estas células dejan de cumplir su función protectora y alteran el equilibrio del tejido cerebral.

“Hemos comprobado que estos astrocitos dañados no solo pierden su capacidad de proteger a las neuronas, sino que además adoptan un perfil proinflamatorio que compromete gravemente la supervivencia neuronal”, han explicado los autores del trabajo.

Al entrar en un estado de senescencia, las células acumulan daños en su ADN, presentan alteraciones en sus mitocondrias y liberan moléculas tóxicas que amplifican la inflamación y el daño cerebral. Este mecanismo puede acelerar el deterioro cognitivo asociado al alzhéimer.

Qué son los astrocitos y por qué influyen en el alzhéimer

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Los astrocitos son las células gliales más abundantes del cerebro y desempeñan un papel esencial en el mantenimiento y la protección de las neuronas. Garantizan su supervivencia y correcto funcionamiento.

Sin embargo, la investigación revela que, en pacientes portadores del genotipo de mayor riesgo para la enfermedad de Alzheimer (APOE4), estas células experimentan un envejecimiento patológico prematuro.

El estudio identifica que los astrocitos senescentes pierden funcionalidad y generan un entorno inflamatorio. Este cambio contribuye al proceso de neurodegeneración característico del alzhéimer.

La acumulación de células senescentes en el cerebro podría explicar parte del avance progresivo de la enfermedad y ofrece una nueva línea de intervención terapéutica.

Nueva terapia para el alzhéimer: esperanza frente a la neurodegeneración

Para alcanzar estas conclusiones, el equipo utilizó células madre pluripotentes inducidas (iPSCs). A partir de muestras de piel de pacientes, lograron reprogramarlas hasta transformarlas en astrocitos humanos funcionales.

Esta tecnología permitió estudiar directamente células humanas y superar las limitaciones de modelos animales que no siempre reproducen la complejidad del cerebro humano.

El descubrimiento adquiere especial relevancia porque todavía no existe un tratamiento eficaz para curar o frenar la progresión del alzhéimer. En España conviven con esta enfermedad más de 1,2 millones de personas.

Los resultados, publicados en la revista “Journal of Neuroinflammation”, abren una vía basada en estrategias terapéuticas innovadoras como los fármacos senolíticos, orientadas a eliminar o “reprogramar” estos astrocitos envejecidos con el objetivo de proteger a las neuronas y ralentizar el deterioro cognitivo.

El trabajo ha sido liderado por la doctora Antonia Gutiérrez y el doctor Juan Antonio García León, responsables del grupo NeuroAD, y consolida una nueva línea de investigación en la lucha contra el alzhéimer.