

La cadena de restaurantes La Mafia se sienta a la mesa, un referente en la gastronomía italiana en España durante más de dos décadas, enfrenta un cambio radical en su identidad.
La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) emitió una resolución el 26 de febrero de 2026 que anula la marca por considerarla contraria al orden público y a las buenas costumbres. Esta decisión responde a una larga batalla legal impulsada por la República de Italia.

La historia de “La Mafia se sienta a la mesa”
La cadena, nacida en Zaragoza y registrada inicialmente en el año 2000 (inspirada en un libro de recetas con el mismo título), viene operando durante 25 años con este nombre.
Actualmente cuenta con 114 restaurantes en España, forma parte del Grupo LMssLM (que incluye también conceptos como Ditaly y La Boutique Trattoria Viajera), supera los 130 millones en ventas anuales y emplea a alrededor de 2.500 personas.
Su propuesta se centra en una cocina italomediterránea de calidad, con pasta fresca, pizzas y platos tradicionales que han conquistado a miles de clientes desde la pandemia, periodo en el que experimentó un fuerte crecimiento y expansión.
¿Por qué denunciaron a este restaurante?
Italia, presidida por Sergio Mattarella, inició acciones contra la marca desde hace años a través de su Embajada en España. Ya en 2018, el Tribunal General de la Unión Europea (TGUE) ordenó la nulidad de la marca a escala comunitaria por los mismos motivos: aludir a una organización criminal contraria a los valores de la UE.

La resolución española actual respalda esa petición y no tiene precedentes similares en el país. Expertos como Josep Carbonell, del despacho que asesoró a Italia, destacan que “no es lo mismo utilizar el nombre de la mafia en una obra artística que para un negocio, banalizando hechos que resultan ofensivos para un país”.
Justamente, argumentan que el nombre reproduce directamente el de una organización criminal real y persistente, como la mafia italiana, banalizando hechos graves asociados a actividades delictivas como el narcotráfico, el blanqueo de capitales o la corrupción.
La respuesta del restaurante
La empresa ha anunciado que estudiará recurrir la decisión mediante un recurso de alzada ante la propia OEPM (tiene un mes para presentarlo) y ya analiza opciones como definir un nuevo nombre, aunque insiste en que su esencia gastronómica es ajena a connotaciones negativas.
Mientras tanto, los restaurantes continúan operando con normalidad, pero el futuro de la marca está en vilo: podría tener que cambiar de denominación en el próximo año si los juzgados mercantiles de Barcelona confirman la nulidad.
Este caso pone de manifiesto los límites del derecho marcario cuando una denominación choca con valores éticos y de orden público. Para los amantes de la cocina italiana en España, el adiós a “La Mafia se sienta a la mesa” marca el fin de una era icónica, aunque la cadena promete seguir ofreciendo su propuesta culinaria bajo una nueva identidad.












