El diputado Martín Yeza, una de las caras más visibles del PRO, dialogó con El Cronista sobre cómo se consolida el partido ante la Era Milei y las alianzas electorales que se avecinan para el 2027. Además, advirtió sobre la necesidad de mantener las PASO para las Presidenciales, entre otros puntos referidos a la agenda legislativa que se viene.
Luego de dos mandatos como intendente en Pinamar, Provincia de Buenos Aires, Yeza dio el salto al Congreso como diputado dentro de la bancada amarilla. Estará presente en la convención nacional del 10 de marzo que presidirá Mauricio Macri.
- ¿Pensás que el PRO tiene un electorado distinto a La Libertad Avanza o cómo definirías eso que los diferencia?
Sí creo que hay una identidad distinta, al menos en las formas de hacer las cosas. Quizás cuando uno analiza los resultados concretos, las medidas en concreto, no se ve tanta distancia, pero sí en el procedimiento para llegar a esos resultados. Así que, por ejemplo, pasó con la baja de la edad de imputabilidad y con lo que fue de la reforma laboral con la incorporación del artículo 44, con el tema de licencias por enfermedad.
Bueno, con lo que fue baja edad de imputabilidad, tenías un intento del al menos un grupo de gente del Gobierno que quería bajarlo a 12 años, pero para lo cual no se iban a construir esos consensos. Nuestra era una postura de 14 años, por ejemplo, por el dos motivos muy prácticos. El primero, porque es en donde hay estándares jurídicos en nuestro propio sistema judicial argentino y, el segundo, porque así todo bajarla a 14 años implica una serie de inversiones económicas y de implementación de sistemas que van a ser el desafío si alguien tuviera que decir, “¿Qué es lo más difícil de la ley que aprobamos?“, es la implementación exitosa del programa. Que realmente una persona que delinqueó tiene 14, 15 años pueda ser re-socializada y reinsertada socialmente, para eso no solamente hay que hacer edificios, hay que diseñar programas. Bueno, en esas sutiles diferencias yo creo que hay una parte de distinción identitaria.
Dicho eso, son diferencias que se achicaron especialmente en los primeros dos años porque vos lo que tenías era una inflación una hiperinflación de tres dígitos. Un amigo economista decía, “cuando vos llegás a entre nueve y 10 puntos de inflación anual, ya podés hablar de hiperinflación, ya tenés un problema inflacionario con 20 puntos de inflación anual en el mundo es hiperinflación, pero cuando vos tenés tres dígitos de inflación, eso es otra cosa, pues rompiste el sistema”. Entonces, nosotros lo que tenemos es un sistema roto con tres dígitos de inflación, 15 tipos de cambio. Cuando pasa un momento de crisis como ese, es razonable que una parte de la sociedad busque achicar las diferencias conceptuales, ¿por qué? Porque había una misión central que era resolver estos dos temas centrales, ¿no? O sea, ordenar la macroeconomía.
Una vez que eso se empieza a lograr es razonable que un ciudadano como un partido político pueda recuperar el margen para representar a personas que esperan algo distinto sobre la base de que no es un estándar normal que un país tenga tres dígitos de inflación, pero lamentablemente sí ocurrió en Argentina. Por lo tanto, es razonable que se recuperen ciertas preferencias.
- ¿Te parece que haya un cambio ahora en el oficialismo en su manera de acordar?
Sí, pero antes porque también tenían minoría en el Congreso, ¿no? Entonces, evidentemente optaron por dar una batalla cultural sobre la base de que ellos sabían que llevar adelante una ley era altamente improbable. Teniendo en cuenta la mayoría propia que tenía ellos, o sea, que estaban muy lejos de tener un una mayoría simple en el congreso y ahora cambió. De hecho, fíjate lo que tardó el artículo 44, no ni llegó a diputados. Naturalmente porque muchos, por ejemplo, nosotros habíamos adelantado que ese artículo no lo íbamos a acompañar. Y por supuesto que eso también es una responsabilidad, por ejemplo, nosotros también pedíamos el artículo de billeteras virtuales, que se los deje competir en igualdad de condiciones con eh los bancos, que le agreguen la regulación que le tengan que poner, pero que los dejen competir. Eso después genera una traba con los gobernadores en el Senado, cosa que nosotros no ignoramos en absoluto, lo sabemos. Entonces, así como ellos aceptaron nuestra sugerencia con el artículo 44, también nosotros hicimos una sugerencia respecto al tema de billeteras virtuales que no fue tomada, no porque no quisieran, sino porque después la ley iba a rechazarse en el Senado, por ejemplo.
El tema de acordar siempre es una responsabilidad de a dos, o sea, naturalmente la primera prioridad la tiene el que tiene mayoría, pero digamos que en este caso es LLA. Así que sí, yo veo esos cambios. Incluso el Presidente, está con pocas apariciones públicas, muchos diputados, no es mi caso, pero había diputados que se quejaban de que quizás el Presidente de la Nación hablaba de manera descalificativa sobre el Congreso, bueno, muchas de esas cosas han mermado drásticamente.
- Volviendo a esto de qué es lo que diferencia el PRO y la Libertad avanza, ¿qué los une? ¿Son las mismas ideas y distintas formas nada más?
Hay más una cosa. Yo entiendo que puede parecer sutil. Compartimos la misma dirección: queremos el Estado que el estado pese menos sobre el privado, que al privado se le libere el talento, quitarle trabas burocráticas, que el Estado recupere el poder del monopolio coercitivo, que lo caracteriza fundacionalmente y en la medida de las posibilidades modernizar, permitir cierta modernización de la economía, óptimamente que la economía argentina quede saneada. En nuestra cultura hay una cultura de la eficiencia y de la eficacia en la gestión. Los conceptos que han tenido en general sobre la gestión es que ellos creen que el Estado es algo que tiene que ser desmantelado.
Ahora, y esto es una fórmula porque el Estado argentino era demasiado grande y realmente lo han han disminuido la carga del porcentaje que ocupa el gasto del Estado sobre el PBI, que más o menos se la dejó en un 43%, la participación del Estado sobre el PBI. Ahora está más cerca del orden de los 33, 32 puntos. Entonces, hubo una cosa una cosa saludable, cuando el estándar internacional es 28 puntos de participación del Estado sobre el PBI. Después, si eso es su identidad final o fue una fórmula para disminuir el gasto público para generar como una fuerza contraria a la del Estado, bueno, puede ser ya lo veremos. En principio, los criterios de eficiencia de la gestión, en general nos han hecho bullying por tener algunas de estas ideas y y son diferencias bastante concretas.
Lo mismo que implementación, la modernización de ciertos procesos de ciertos procesos administrativos, burocráticos y lo otro que también quedará por ver, nosotros también tenemos experiencia en en la gobernanza de gobierno gobiernos locales. Entonces, también es difícil apreciar realmente cuál sería la diferencia, por ejemplo, entre un intendente libertario y un intendente del PRO.
- Vos es un hombre en la provincia de Buenos Aires. ¿Ves otra alianza para el 2027? Y en ese caso, eh, ¿cómo ves que se vayan a disputar las candidaturas para la gobernación? Porque bien mencionabas, hay muchas figuras, algunas más amarillas, otras más violetas. De hecho, lo hemos visto a Santilli encabezando la la lista de la provincia de Buenos Aires el año pasado. ¿Cómo ves que vaya a ser ese ese vínculo en la provincia de Buenos Aires para el 2027?
Lo primero es que funcionó la alianza del 2025. Sumamos todos nuestros intendentes, conversamos con nuestros electores, con las personas que nos han acompañado durante años y así todo ganamos por un resultado muy ajustado sobre el peronismo. Por lo tanto, me imagino una alianza, naturalmente, en la provincia de Buenos Aires. Así que digamos sobre la base de que funcionó, no pasó nada malo entre nosotros en la provincia de Buenos Aires, no es que hubo algún tipo de crisis que justificara algún tipo de reflexión al respecto. Y porque la provincia de Buenos Aires no tiene balotaje, así que me parece que lo razonable sería repetir la fórmula, porque es algo que ha funcionado y ha funcionado bien. En otros distritos quizás no pasaba, pero nosotros en la provincia de Buenos Aires teníamos una serie de elementos. El primero era que había se había construido una confianza entre las partes. Lo segundo, no en todos los los distritos tenés un proyecto presidencial del kirchnerismo. En el caso de la provincia de Buenos Aires, está Axel Kicillof y atrás de él está el peronismo entero. Y lo tercero tiene que ver con eso, que en la provincia de Buenos Aires no hay balotaje. Entonces, son tres condiciones que no están en todos los distritos. Creo que lo que corresponde para honrar la confianza de millones de bonaerenses que quieren un cambio, el mínimo estándar es que tengamos el el impulso por acordar y ponernos de acuerdo y elaborar una una falta unificada en lo electoral.
- ¿Y a nivel nacional? ¿Vas a ir a la reunión del 10 de Macri, no?
Sí, por supuesto, ya me avisaron que voy a estar como orador.
- Bueno, él dijo que quería un candidato del PRO para Presidente. ¿Cómo lo ves vos?
Si un partido político no tiene ambición política electoral, es un think tank, solamente hace participación de discusión de ideas políticas, así que lo natural y razonable de un partido político es que tenga sus propios candidatos con un partido político tenga su ambición. El problema previo de eso es que los últimos dos candidatos a presidente que tuvimos se fueron, entonces el partido se tiene que reconstruir naturalmente y en ese proceso reconstrucción, hay liderazgos, pero lo natural que era que los últimos candidatos a presidente apalancaran a los que venían atrás, así que quedamos los que estamos y con eso vamos a tratar hacer la mejor mejor versión de lo que tenemos en donde ahí sí soy optimista. En el corto plazo no es el mejor momento del PRO, pero cuando escarbas un poquito y ves la calidad de la materia prima de las personas que quedaron, que vienen formándose, que vienen gestionando gobiernos locales provinciales o que lo han hecho, la verdad que a mí me entusiasma, así que me parece absolutamente razonable y necesario que un partido político quiera disputar electoralmente.
- ¿Y cómo ves que va a convivir la idea de competir en las presidenciales y a nivel local ser aliados?
Ya pasó, por ejemplo, en el 2023. ¿Te acordás todo lo que era la fórmula de Schiaretti y demás? Ya había pasado algo así, que no presentara un candidato gobernador por ejemplo en la provincia de Buenos Aires. No es algo inusual y las veces que se le ha ganado al peronismo es porque las alternativas al peronismo nos hemos unificado. Entonces, acá cambia la pregunta, que es si puede ser un buen presidente de la Argentina si no hay un buen gobernador de la provincia de Buenos Aires, donde vivimos el 40% de los argentinos. Así que yo creo que no, básicamente. O sea, yo creo que al final del camino es muy difícil ser un buen presidente de la Argentina, siendo donde vivimos el 40% de los argentinos, particularmente en el conurbano, donde vive viven el 70% de los bonaerenses. Es muy difícil un presidente sea un buen presidente si el gobernador de la provincia de Buenos Aires es un desastre.
- ¿Ves que en la campaña de cara al 2027 vuelva a pasar algo así como sucedió en la Ciudad el año pasado, y que el PRO y LLA se terminen tirando dagas entre ustedes?
Eso no lo puedo prever, pero en principio, no sé, yo nunca lo hice, nunca fui parte, por lo tanto me cuesta imaginar cómo alguien puede hacer algo así y por lo tanto cómo podría hacer algo así, teniendo en cuenta que la cantidad de argentinos que hay del otro lado esperando que se hagan las cosas bien y como corresponde. Así que no, yo soy un optimista, quiero creer que que cosas como la que se vieron en esa campaña no las vamos a volver a ver.
- Sobre la reforma política que ahora resurgió, la eliminación de las PASO que impulsa el Gobierno para el 2027. ¿Cómo ves que se dé ese debate ahora?
La diferencia entre una Legislativa y una Ejecutiva es que vos en una Legislativa, si bien hay un diputado que encabeza una lista, también es cierto que vos podés integrar distintas visiones, negociar la integración de distintas visiones. Total, si entran X cantidad de personas, eso queda, la vida interna de un partido y sus representaciones internas queda resuelto. En una Ejecutiva, no. Recordemos Bullrich-Larreta, no era lo mismo si era uno o el otro, había una discusión interna de modelo de país y de visión de país entre ellos, no era lo mismo a pesar de que éramos el mismo PRO. Entonces, es en los partidos políticos una necesidad. Entonces la PASO o la interna resuelve muchas veces esa esa discusión, así que nosotros en principio estábamos bastante seguro, casi de manera unánime, con eliminar las PASO en una intermedia. Con la ejecutiva no, no teníamos el mismo nivel de unanimidad.
- ¿Ves que la agenda laboral vuelva a tomar impulso? En línea con lo que quedó afuera.
Tardamos 50 años en discutir una reforma laboral, dada el avance de muchas tecnologías disruptivas hoy en la actualidad, no vamos a poder volver a discutir esto en 50 años, lo razonable y saludable sería que esto lo empecemos a discutir todos los años, más allá del gremialismo. Vamos a tener que discutir, la adaptabilidad del derecho del trabajo a la realidad, probablemente no sé si todos los años pero al menos cada dos años, seguro se va a tener que convertir en algo menos traumático para los actores de la sociedad política porque estás con muchos problemas y muchas tensiones en todo el mundo y a la Argentina ya llegó, pero se va a volver más exponencial los aspectos de la inteligencia artificial, robótica y más temas de ciberseguridad. Así que vamos a tener que empezar a pensar y al menos estar preparados para que muchas de estas discusiones las demos con mayor regularidad que sin cada 50 años. Pero, en principio, este año salvo algún evento extraño, no me imagino que volvamos a tener una discusión alrededor de estos temas.