El Gobierno repitió superávit en enero, empujado en gran parte por la venta de las hidroeléctricas del Comahue.
Así, alcanzó a mantener el resultado positivo a pesar de los pagos de intereses de los bonos globales y bonares por más de $2 billones.
En enero, se registró un resultado primario de $3,1 billones, mientras que el financiero trepó a $1,1 billones.
En términos de PBI, el resultado financiero fue del 0,1%, mientras que el primario trepó a 0,3%.
Para este año, el FMI planteó que el superávit debe ser del 2,2% del PBI, mientras que el presupuesto para este año lo fija en 1,5%.
Los ingresos excepcionales generados por las privatizaciones de las hidroeléctricas del sur compensaron el gasto adicional registrado. Los fondos adicionales fueron por más de $1 billón.
Sin estos recursos, el resultado primario habría trepado a $ 2 billones mientras que el financiero sería de $65.256 millones.
Los fondos por las ventas de empresas también permitieron compensar la caída de la recaudación registrada en enero, que se contrajo en un 7% real anual y suma siete meses de caída.
De descontarse estos fondos, el superávit primario habría marcado una caída real interanual del 35%, según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
Los ingresos por las ventas de empresas ayudaron también a romper con la tradición que mostraban los meses con vencimientos de intereses de deuda, que marcaban los de déficit financiero. Desde julio del año pasado, se pudo mantener el superávit financiero.
También ayudó al resultado la contracción del gasto primario total en un 0,7%interanual en términos reales, con un crecimiento de 2,8% y 4,1% en los recursos destinados a jubilaciones y pensiones contributivas y a la Asignación Universal por Hijo, respectivamente.
Según IARAF, los ingresos totales se contrajeron en un 1,2% real interanual, que explicó el recorte del gasto.
Esto se explicó por una baja en términos reales del 8% de los ingresos tributarios, que no alcanzó a ser compensada por la suba del 108% real interanual de los ingresos no tributarios (explicados por la venta de las reservas).
El gasto en intereses, según IARAF, tuvo una caída real interanual del 17%: “El superávit fiscal de $794.000 millones de enero de 2025 se transformó en un superávit de $1.105.000 millones en enero de 2026, determinando una suba real interanual del 39%”.
Si se excluyen los fondos de las privatizaciones, el superávit financiero marcó una caída del 92% real interanual.
“El Ministerio de Economía continuará asegurando el ancla fiscal, pilar fundamental del programa económico y condición necesaria para la estabilidad y el crecimiento de la economía argentina. El orden fiscal ha permitido devolver recursos al sector privado, en la forma de baja de impuestos, por 2,5% del PIB desde el inicio de la actual administración”, dijo el ministro de Economía, Luis Caputo.
Los ingresos totales del mes treparon a $ 14,5 billones, un 30,8% más en la variación interanual, que los dejó por abajo de la variación de la inflación para el mismo período (32,4%).
Los recursos tributarios aumentaron un 21,6% interanual, explicado por los ingresos de Ganancias (28,5% de suba interanual), Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social (27,3%), y los Débitos y Créditos (27,1%).
Aportes y contribuciones a la seguridad social, tributos vinculados al empleo, se consolidó como el concepto que más aportó, con $ 5,5 billones, seguido por IVA ($ 2,8 billones), débitos y créditos ($ 1,3 billones) y Ganancias ($ 1,1 billones).
Los ingresos por IVA aumentaron un 16,4% y los de las retenciones cayeron 21,5% nominal.
“Cabe señalar que la comparación interanual en el total de recursos tributarios se ve afectada por la vigencia de impuestos que fueron reducidos a lo largo del 2025″, explicaron desde el Palacio de Hacienda.
En el frente del gasto, este ascendió a $ 11,4 billones (un 31,5% interanual)
El gasto en prestaciones sociales trepó a $ 7,4 billones, un 30,4% más, de los cuales $ 4,7 billones se explicaron por el gasto en jubilaciones.
Las remuneraciones explicaron $ 1,6 billones, un aumento del 11% interanual, mientras que las transferencias corrientes alcanzaron los $ 3,6 billones. Los destinados al sector público aumentaron un 40% y las del sector privado, un 32,9%.
Los subsidios económicos fueron la categoría agregada que más creció (155%), y explicaron $ 1 billón, empujado por los subsidios energéticos que subieron 285%.
El gasto en capital sigue en caída (-15% interanual), explicado por el menor gasto en inversión de energía (-78%) y vivienda (-75%).