El Gobierno nacional analiza el fin de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) y de esta manera profundizar el problema para que el peronismo pueda dirimir sus candidaturas con una salida institucional. Mientras tanto, en el justicialismo se cocinan internas gigantes y algunos ven como salida una elección primaria abierta partidaria. Los bandos y las posibilidades.
Cómo ya lo contó El Cronista, Javier Milei tiene como objetivo principal de su reforma política la eliminación de las PASO. Si bien aún no está cerrado el mecanismo, en el Congreso afirman que están los votos.
Una de las posibilidades es que el mecanismo que quede, para beneficiar a alguno de los aliados, son primarias abiertas, pero no obligatorias.
Esto enturbia aún más la relación entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof. Los dirigentes, que desde hace meses no se pueden sentar a dialogar, y que en definitiva se disputan la conducción del peronismo, no tendrían esa salida institucional.
Incluso desde Córdoba, voces allegadas al gobernador peronista Martín Llaryora ya adelantaron a El Cronista que apoyarán la existencia de primarias abiertas.
Algunas voces del peronismo del interior, ligados a conducciones nacionales del PJ, aseguraron a El Cronista que no ven al gobernador de la provincia de Buenos Aires como un líder.
“Cristina va a hacer con Axel lo que hizo con (Daniel) Scioli y con Alberto (Fernández)”, afirmó una voz calificada en diálogo con este medio.
Según estos dirigentes, lo que la expresidenta haría sería horadar políticamente al gobernador hasta que este, antes de las elecciones, tenga que entregar los principales lugares en las listas a La Cámpora.
Aun así, desde el interior del kirchnerismo indicaron a este medio que la candidata es Cristina Kirchner y que la consigna de campaña será Cristina Libre.
“Axel es como Alberto Fernández, no es jefe”, dice una voz provincial a El Cronista.
Ante la pregunta, quién puede ser jefe, la respuesta es un incómodo silencio. Lo que sí hay, desde el interior, es una decisión por apoyar que en estas internas abiertas y quién salga victorioso sea el candidato de unidad.
Si bien hay un comienzo de un peronismo que va por en el medio, cómo por ejemplo las recorridas de Juan Manuel Olmos por los medios de comunicación y fotos con diversos dirigentes, todavía no termina de despuntar otro candidato que tenga más adhesión en las encuestas que Axel Kicillof.
Olmos se reunió ayer con Natalia de La Sota, aliada de Sergio Massa en Córdoba, en medio de esta construcción silenciosa.
“En Córdoba, dialogamos con el compañero Juan Manuel Olmos, sobre el presente y el futuro de la Argentina. La eventual continuidad de este modelo regresivo le hará daño al país, por eso es imprescindible construir una alternativa sólida al gobierno de Javier Milei”, posteó De la Sota, junto con la foto del encuentro.
Según la cordobesa, coincide con este sector del peronismo porque el camino es “el diálogo con fuerte sentido federal”.
“La prioridad puesta en la producción y el trabajo, la educación, la ciencia y la tecnología. Una propuesta de renovación y justicia social para el futuro de la Argentina”, indicó y metió la palabra renovación, quizás un guiño al Frente Renovador de Sergio Massa.
Voces del interior peronista afirmaron a este medio que para sus votantes. “Kicillof es Cristina”, indicaron y en este sentido, el kirchnerismo sería mala palabra aún en distritos como el cordobés.
“Ya es tarde para diferenciarse”, dijeron desde este sector, más amigo del massismo.
Si no es Cristina Kirchner y tampoco es Axel Kicillof, acaso quien vuelva a asomarse es el tigrense, que continúa en silencio desde el final del 2023.