La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) publicó el pliego y abrió el concurso público para entregar en concesión parte de la Unidad Turística, un histórico complejo de la costa bonaerense. Quienes resulten adjudicatarios tendrán que invertir en la recuperación de los edificios.
La Unidad Turística Chapadmalal —símbolo del turismo social argentino— entra en una nueva etapa. El Gobierno lanzó el concurso público para concesionar durante tres décadas seis de sus hoteles, a través de la AABE, que difundió el pliego de bases y condiciones del proceso.
Según el documento, la concesión abarca la puesta en valor, la restauración, la refuncionalización, la explotación y el mantenimiento de los inmuebles, así como de los espacios asociados al complejo.
Negocio inmobiliario: ¿qué podrán hacer los concesionarios?
El pliego habilita a los futuros operadores a desarrollar proyectos de hotelería, turismo, gastronomía, actividades recreativas y deportivas, además de servicios complementarios. La idea oficial es que los espacios se aprovechen de manera integral y que las inversiones privadas permitan recuperar y modernizar parte de la infraestructura existente.
Edificios protegidos
Uno de los puntos clave es que los hoteles incluidos fueron declarados Monumento Histórico Nacional. Por eso, cualquier obra deberá ajustarse a la normativa patrimonial y contar con las autorizaciones correspondientes antes de comenzar.
Además, quienes se queden con la concesión deberán cumplir las normas urbanas, ambientales y de higiene y seguridad que exigen los organismos municipales, provinciales y nacionales. La tramitación de permisos, habilitaciones y aprobaciones quedará enteramente a su cargo.
La mirada del Gobierno sobre la concesión
La concesión no es una novedad en la agenda oficial. Como primer paso, la Unidad Turística fue transferida del área de Turismo a la AABE, el organismo que administra los inmuebles del Estado nacional.
La iniciativa responde a la postura del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien en distintas oportunidades planteó que el Estado no debería prestar servicios hoteleros de manera directa. En esa línea, el entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, había anticipado que se avanzaría con concesiones de largo plazo en los complejos turísticos nacionales.
Construida a mediados del siglo XX, la Unidad Turística Chapadmalal funcionó durante décadas como uno de los principales destinos del turismo social en el país. Con el concurso, el Estado apunta a atraer capital privado para reconvertirla en un polo de servicios turísticos, gastronómicos y recreativos.
El plazo de 30 años es uno de los más extensos previstos para este tipo de proyectos y, según el esquema oficial, busca facilitar inversiones de largo alcance sobre los edificios históricos y su entorno.