Los salarios registrados le ganaron a la inflación en agosto (2,6% contra 1,7%), según el INDEC, aunque el balance de 2026 sigue siendo negativo y desparejo. De acuerdo con el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), en los primeros ocho meses del año los privados acumulan una baja real de 3,1% en relación con igual período de 2025, mientras que la pérdida es de 6,8% en el sector público nacional y de 1,7% en el provincial.
Si bien un nivel de precios estacionado por debajo de la zona del 2% podría derivar en algunos meses con aumentos salariales que impliquen una recomposición del poder adquisitivo, el mercado laboral y la actividad todavía no acompañan. “Con un mercado de trabajo que no está traccionando la creación de empleo y una actividad moviéndose tibiamente, no vemos un incremento marcado de los salarios”, proyectó la consultora LCG.
Respecto de las paritarias privadas, la consultora C-P estimó que en septiembre los convenios promediarían 2,1% frente a un IPC de 1,9%, lo que arrojaría una recuperación acotada de 0,2%.
Sin embargo, la firma aclaró que, si bien los indicadores salariales de agosto confirmaron el crecimiento pronosticado por el seguimiento de los convenios, “aún no recuperan lo perdido en 2026” y “continúan 2% y 4,5% por debajo de los niveles de hace un año atrás”.
En este contexto, la mayoría de las pautas salariales se ubicó en el último tiempo por debajo del 2% mensual y así se sostiene en las próximas actualizaciones. “En ausencia de una desinflación contundente, este escenario ratifica la existencia de un límite a la recuperación del poder adquisitivo, condicionando la salida de la recesión de la economía argentina en los próximos meses”, señaló C-P.
Por caso, la última negociación encabezada por la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS) estableció ajustes mensuales de 1,9% para el último trimestre del año. El acuerdo alcanza a alrededor de 1,2 millones de trabajadores del sector mercantil, que además recibirán una asignación extraordinaria de $ 50.000 (no remunerativa, no acumulativa y por única vez), que se abonará en dos cuotas de $ 25.000 (octubre y noviembre).
En cambio, el sector de la construcción tendrá incrementos decrecientes que van de 1,9% a 1,7% para el período septiembre-noviembre. El acuerdo, firmado por la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) y las cámaras empresarias, prevé que el ajuste sea acumulativo; es decir, que cada porcentaje se calcule sobre el básico del mes anterior.
Por su parte, el Sindicato de Camioneros y las cámaras empresariales acordaron incrementos de entre 1,8% y 1,6% de septiembre a diciembre, a los que se suma un monto no remunerativo de $ 18.000 para septiembre, que se cobra con el salario de octubre.
“Las sumas fijas negociadas continúan siendo insuficientes para una recuperación sostenida”, aseguraron desde C-P.
Hacia adelante, la preocupación de los especialistas es que será difícil observar una mejora salarial sostenida sin una recuperación de la actividad. “Se configura así un círculo vicioso: el estancamiento de los ingresos reales limita la recuperación del consumo y, a su vez, restringe el dinamismo de la actividad”, precisó LCG.
En el caso del personal fuera de convenio, un informe de PwC Argentina, elaborado sobre una muestra de 164 organizaciones de distintas industrias y regiones del país, señaló que las empresas prevén cerrar 2026 con ajustes salariales promedio del 27,1%, frente a una inflación estimada en 30% por los propios participantes, apenas por encima de la proyección que estableció el Gobierno en el proyecto de ley de Presupuesto 2027 (29% anual).
El relevamiento también muestra que el 65% de las firmas hará entre tres y cuatro ajustes salariales durante este año; un 18% realizará dos, un 3% hará uno solo y el 14% restante prevé revisiones con una frecuencia mucho mayor.
“Los esquemas de remuneración variable continúan siendo una práctica extendida entre las organizaciones relevadas. Cerca de 9 de cada 10 empresas otorgan bonos, principalmente bajo modalidades vinculadas con una cantidad determinada de salarios o con un porcentaje de la compensación anual”, marcó PwC.
Para el próximo año, en cambio, las empresas que ya definieron sus presupuestos estiman otorgar ajustes promedio de 24%, por encima del 21% de inflación promedio que el Ejecutivo estableció en el Presupuesto.
“En los últimos meses, la evolución de la inflación y de los ajustes salariales consolidó un marco de mayor previsibilidad para la gestión de las compensaciones. Esto permite a las organizaciones trabajar con referencias más claras y ampliar el horizonte de sus decisiones. Sin embargo, este mayor ordenamiento convive con presupuestos todavía acotados y con un poder adquisitivo que arrastra el deterioro acumulado de años anteriores”, planteó Damián Vázquez, socio líder de Management Consulting de PwC Argentina.