El Gobierno nacional tiene un plan claro para las elecciones nacionales del próximo año, la eliminación de las primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), pero sobre todo que los gobernadores no desdoblen los comicios provinciales. A esto último, los mandatarios lo toman con pinzas, muchos ya tienen planificado el desdoblamiento para no enfrentar a Milei en su batalla por la reelección y otros quizás se vuelvan violetas con este mismo objetivo por delante.
Tal y como lo anunció en la apertura de sesiones del Congreso, Milei busca presentar un proyecto de reforma política para eliminar las PASO, la reforma del financiamiento de las campañas políticas y un eventual sistema de circunscripción uninominal, entre otras modificaciones pensadas.
Hasta ahora, el número de manos que consiguió Javier Milei en el Congreso está determinado por la cantidad de gobernadores bajo su ala. Sin embargo, fuentes parlamentarias del oficialismo saben que ese volumen está condicionado por tema, y no es fijo.
Además, la llave para la eliminación de las PASO las tiene el peronismo en el Senado. No sólo de los peronistas que quedaron unidos bajo el ala del kirchnerismo sino también de los más cercanos al Gobierno que querrán disputar poder en sus propios distritos.
“Por el clima social y contexto político va a ser difícil oponerse a la eliminación de las PASO”, afirmó una voz cercana a varios gobernadores hoy aliados de la Casa Rosada en el Congreso.
Aun así, otra de las presiones del Gobierno sobre los gobernadores es la voluntad para que estos no desdoblen sus elecciones provinciales y tengan sus elecciones de forma concurrente con la nacional.
Esto significa que se vote en las provincias para gobernador, el mismo día que se vote para el binomio presidencial. Solo dos distritos no votarán para gobernador el año que viene, Corrientes y Santiago del Estero.
El Gobierno pretende que las elecciones sean concurrentes para que el “arrastre” de los votos a Milei lleve a ganar distritos provinciales donde el Ejecutivo pretende poner candidatos que disputen con los gobernadores actuales. Confían en que unificar la votación baste aunque convivan dos sistemas de elección diferentes ese día.
Sin embargo, muchos responden con sorna o risa a las demandas del Ejecutivo puertas adentro. “No hay chance” o “no hay posibilidad”, son algunas de las cosas que se dicen en las Casas de Gobierno provinciales.
Grandes centros urbanos, con un amplio caudal de votos, ya han confirmado el desdoblamiento. Voces calificadas de las provincias de Córdoba y Santa Fe indicaron en diálogo con El Cronista que no irán en conjunto con las elecciones nacionales.
En esta misma línea, en provincia de Buenos Aires están evaluando el tema. Allí, es más espinosa la decisión. Si bien Axel Kicillof desdobló para las elecciones de 2025, sabe que un posible desdoblamiento en el 2027 podría hacer perderle caudal de votos en caso de que se presente a la elección presidencial.
Desde el oficialismo cordobés, el gobernador Martín Llaryora irá por la reelección y evalúan tres posibles contendientes que podría poner Javier Milei. Por un lado, Gabriel Bornoroni, su alfil en la Cámara de Diputados; por el otro Luis Juez, aliado en el Senado, y en tercer lugar el radical Rodrigo De Loredo.
Para el PJ cordobés, el único adversario real podría ser De Loredo. “Es quién tiene una raíz histórica y territorial de la UCR”, aseguraron, aunque hay que recordar que el PJ cordobés no ha perdido elecciones provinciales en más de 25 años.
Voces allegadas a los gobernadores más dialoguistas con Milei, como podrían ser Marcelo Orrego, de San Juan o Nacho Torres, de Chubut, indicaron que no habrá una ley para desdoblar y que todo será acuerdo político. Es decir, si para el gobernador sirve que el capital político de Milei arrastre votos para su propia la elección serán concurrentes, sino no lo serán.
El año que viene podría haber algunas sorpresas: aunque todo está por verse, algunos mandatarios provinciales podrían volverse violetas si la ocasión lo amerita. Ya el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, se pintó de magenta en las elecciones legislativas.
Algunos, como Orrego o Claudio Vidal, de Santa Cruz, que mantienen una excelente relación con el Ejecutivo, quizás podrían inclinarse en esa dirección.
Dos senadores que responden a Vidal, como la senadora Natalia Gadano recibió a Milei en la apertura de sesiones ordinarias y el diputado Garrido fue nombrado presidente de la comisión de industria de la Cámara de Diputados. Eso, incluido un adelante de coparticipación con un ATN de 100 mil millones, cimentó la relación entre Vidal y el Ejecutivo.
Voces calificadas en diálogo con este medio, consideraron que el gobernador podría tornarse violeta el próximo año, según como se desarrollen los acontecimientos. En ese caso, las elecciones pueden ser concurrentes.
Aun así, hay que señalar que las principales provincias y dónde está el mayor caudal de votos, probablemente tengan sus elecciones a espaldas de la discusión nacional del próximo año.