Como respuesta a la llamada “campaña anti argentina” que se generó a nivel global tras la participación de la Selección argentina en el Mundial de fútbol, el presidente Javier Milei firmó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) con el que busca responder a los “mensajes de odio o actos de hostilidad contra los ciudadanos argentinos”.
Se trata del Decreto 681/2026, publicado en el Boletín Oficial. Este modifica la Ley de Migraciones N° 25.871 para incorporar una nueva causal de prohibición de ingreso y expulsión del país de extranjeros: haber agraviado o incitado la violencia contra el pueblo argentino o un ciudadano de dicha nacionalidad.
El Gobierno confirmó la novedad través de un comunicado de la Oficina de Presidencia (OPRA) que afirma: “Quien ataque a la República Argentina no es bienvenido en nuestro país”.
El nuevo DNU de Milei para responder a la “campaña anti argentina”: qué dice
En los fundamentos, el Ejecutivo repasó primero la tradición migratoria argentina: recordó que el Preámbulo de la Constitución promueve la prosperidad “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino” y que los artículos 20 y 25 fomentan la inmigración.
Sin embargo, remarcó que esa tradición convive con la potestad soberana del Estado para fijar condiciones de admisión, permanencia y expulsión.
Considerando esto, y ante el aumento de “los mensajes de odio y actos de hostilidad y menosprecio dirigidos específicamente contra el pueblo argentino, su cultura y su identidad nacional”, el Gobierno definió modificar la Ley Migratoria para impedir el ingreso o la permanencia de quienes agravien al país.
El decreto también se apoya en la Ley N° 23.592, que castiga distintos supuestos de discriminación. Según el Gobierno, esa norma ya contempla como conducta discriminatoria a los “actos u omisiones determinados por motivos de nacionalidad”, por lo que el cambio migratorio resulta coherente con la legislación antidiscriminatoria vigente, según el DNU.
El texto también apela a un antecedente de la Corte Suprema, que sostiene que “toda nación soberana tiene como poder inherente a su soberanía (...) la facultad de prohibir la entrada de extranjeros a su territorio”. Y cita el Pacto de San José de Costa Rica, que obliga a prohibir “toda apología del odio nacional, racial o religioso que constituyan incitaciones a la violencia”.
El DNU 681/2026 aclara, de todos modos, que la nueva causal no afecta la libertad de expresión, ya que no incluye “expresiones de disenso ideológico o de crítica política, académica o ciudadana” amparadas por el artículo 14 de la Constitución.
De esta forma, el artículo 1° del decreto incorpora el inciso m) al artículo 29 de la Ley de Migraciones, que fija como causal de rechazo de ingreso al extranjero que:
- haya dirigido mensajes de odio, en forma oral o escrita, contra el pueblo argentino o contra algún ciudadano argentino por su nacionalidad;
- haya incitado a la violencia contra el pueblo argentino o contra algún ciudadano argentino por ese mismo motivo;
- haya realizado o participado en actos de ultraje de símbolos patrios nacionales;
- haya incitado a cometer cualquiera de esas conductas.
En la práctica, la norma distingue dos situaciones: si el extranjero busca ingresar al país, el organismo migratorio podrá rechazarlo directamente, mientras que, si ya reside en la Argentina, la causal habilita la cancelación de su residencia.
En ese segundo caso, el decreto exige contemplar “las circunstancias fácticas y personales del interesado” antes de definir la conminación a irse o la expulsión.
El decreto entrará en vigencia este viernes y deberá pasar por la Comisión Bicameral Permanente del Congreso, que tiene 10 días hábiles para expedirse sobre su validez.
Lo firmaron, junto a Milei, los ministros Diego Santilli, Pablo Quirno, Carlos Presti, Luis Caputo, Juan Bautista Mahiques, Alejandra Monteoliva, Mario Lugones, Sandra Pettovello y Federico Sturzenegger.