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La Embajada de Estados Unidos en Argentina, a cargo de Peter Lamelas, anunció este lunes una asociación conjunta con la Armada Argentina denominada Protecting Global Commons Program con el objetivo de “seguridad marítima en el Atlántico Sur” e iniciará sus actividades con una cámara para “patrullar la zona marítima argentina”.
“Estados Unidos y Argentina están lanzando el Protecting Global Commons Program para fortalecer la seguridad marítima en el Atlántico Sur”, indicaron con bombos y platillos desde el gigante del norte.
En este sentido, aseguraron que el Contraalmirante Sardiello, representante de la Cuarta Flota de la Armada de los Estados Unidos, y el Almirante Juan Carlos Romay, jefe de la Armada Argentina, firmaron una carta de intención para dar curso al proyecto.
La curiosa asociación en materia de vigilancia costera de la zona marítima argentina fue anunciada por los propios estadounidenses. Desde la Armada Argentina aún no se han pronunciado públicamente al respecto.
Según dijeron los estadounidenses a través de sus redes sociales, la asociación comienza con la entrega de una cámara especializada a bordo de una aeronave “dedicada a patrullar la zona marítima argentina”.
“Este programa se expandirá durante los próximos cinco años con equipamiento avanzado, entrenamiento de élite y apoyo para interceptar y neutralizar amenazas marítimas”, indicaron desde el país de Donald Trump.
Asimismo, desde el Comando Sur de Estados Unidos celebraron la noticia. “Más fuertes juntos, más seguros juntos”, indicaron desde la cuenta oficial de este organismo.
“Estados Unidos y Argentina lanzan el Programa para la Protección de los Bienes Comunes Globales para impulsar la seguridad marítima en el Atlántico Sur”, indicaron en sus redes sociales.
El descargo de Romay: los problemas de la Armada
En su discurso por el Día de la Armada, el jefe del Estado Mayor General de la Armada, Juan Carlos Romay, volvió a poner sobre la mesa uno de los principales reclamos de las Fuerzas Armadas hacia el Gobierno nacional. Entre ellos está la necesidad de recuperar capacidades militares pérdidas durante décadas de desinversión.
Si bien el jefe de la Armada evitó una confrontación directa con la Casa Rosada, el almirante insistió en la necesidad de avanzar con el reequipamiento naval y submarino para sostener la presencia argentina en el Atlántico Sur.
Romay advirtió que la Argentina “es un país bicontinental y oceánico” y remarcó que el Atlántico Sur constituye un “escenario estratégico” por sus recursos naturales, el acceso a los pasajes interoceánicos y la proyección hacia la Antártida.
En ese marco, sostuvo que la Armada tiene como “misión primordial” proteger los espacios marítimos y fluviales bajo jurisdicción nacional, una tarea que, según deslizan sectores castrenses, hoy se realiza con recursos limitados y capacidades reducidas.
El punto más sensible del mensaje estuvo en el reclamo por la recuperación de medios navales y submarinos.
“Aspiramos a recuperar capacidades navales y submarinas”, afirmó Romay, en una referencia directa al deterioro operativo que arrastra la fuerza desde hace años y que se profundizó tras el hundimiento del submarino ARA San Juan.
El almirante buscó mostrar alineamiento con la gestión nacional al destacar el “apoyo del Ministerio de Defensa” y los “nuevos instrumentos recientemente promulgados” para el reequipamiento militar.
Sin embargo, detrás de esa definición aparece una presión creciente de las Fuerzas Armadas para que las medidas anunciadas por la administración de Javier Milei se traduzcan en inversiones concretas y sostenidas en el tiempo.