El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, le agradeció al expresidente Mauricio Macri su saludo por la reelección, en las mismas horas en que Javier Milei felicitó al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, por el resultado electoral de su partido, en un gesto que expuso nuevamente el silencio que mantiene la Casa Rosada desde el domingo sobre el triunfo del líder del PT.

“Agradezco al expresidente Mauricio Macri por su saludo y sus buenos deseos. Comparto plenamente el deseo de una región que trabaje en conjunto para el desarrollo y la prosperidad de nuestros pueblos”, escribió Lula en X durante la última hora. Y cerró con una frase que tuvo un destinatario implícito: “Recuerdo con afecto los tiempos en que las diferencias circunstanciales entre nuestros países se discutían y resolvían de manera civilizada y republicana”.

La respuesta llegó tres días después del mensaje de Macri, que el lunes había felicitado a Lula “en su cuarto triunfo electoral” y le deseó que su nuevo mandato traiga “prosperidad y crecimiento para su país y también la región”. Con ese gesto, el expresidente se convirtió en una de las pocas figuras de la política argentina por fuera del peronismo en reconocer el resultado.

El mensaje a Macri se sumó a una serie de agradecimientos que Lula dedicó en los últimos días a dirigentes argentinos. El primero fue para el gobernador bonaerense Axel Kicillof, a quien el martes le agradeció el saludo y el respaldo en un contexto que definió como de presión externa. Ese mismo día respondió a la expresidenta Cristina Kirchner, “mi querida amiga”, y al excandidato presidencial Sergio Massa, “por las palabras de cariño y amistad”.

También dedicó mensajes al expresidente Alberto Fernández, al que le agradeció “el apoyo y la fraternidad a lo largo de este intenso camino de luchas”, y a Eduardo Duhalde, cuyas felicitaciones dijo recibir “con gran gratitud”. De la lista de dirigentes argentinos que saludaron y obtuvieron respuesta del mandatario brasileño quedó afuera el Gobierno nacional, que no envió ningún mensaje.

GUIDO MARTINI

Milei, quien sigue sin pronunciarse sobre la elección de Brasil ni sobre el operativo que montaron los gobiernos de Argentina y Estados Unidos para la fuga del excandidato Flávio Bolsonaro, eligió otro destinatario para sus felicitaciones a los minutos del mensaje de Lula.

“Felicitaciones, querido amigo Netanyahu, por la gran elección del @likud_party que volvió a ser la primera fuerza en Israel. Una vez más has demostrado la fortaleza de tu liderazgo, incluso frente a las encuestas y predicciones en tu contra”, publicó el Presidente. “La Argentina e Israel continuarán siendo aliados estratégicos en contra de aquellos que desafían nuestros valores occidentales. VLLC!”, agregó.

El saludo de Milei llegó antes de que se conocieran los resultados definitivos en Israel. En las elecciones del martes 27, el Likud fue el partido más votado, pero, según los conteos parciales, ningún bloque alcanzó los 61 escaños necesarios para formar gobierno en la Knesset. La coalición de Netanyahu quedó por delante del bloque que encabeza el ex jefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, y los partidos árabes quedaron en una posición clave para la negociación.

Sobre Brasil, en cambio, el Gobierno no tiene previsto ningún mensaje. El martes, el vocero presidencial Adrián Ravier se limitó a señalar que “se tomó nota del resultado electoral de Brasil” y confirmó que no habrá pronunciamiento de Presidencia ni de Cancillería: “Por ahora no hay ningún comunicado que vayamos a realizar”. Así, la Argentina quedó como el único país sudamericano sin un reconocimiento formal de la victoria de Lula sobre Flávio Bolsonaro.

Ravier justificó la decisión con un antecedente: “En 2023, cuando ganó Milei, no hubo un gesto de Lula para saludarlo ni nada, personalmente ni nada”. Sin embargo, la noche del balotaje argentino de noviembre de 2023, Lula publicó un mensaje en el que, sin nombrar a Milei, felicitó a las instituciones argentinas por el proceso electoral y escribió: “Desejo boa sorte e êxito ao novo governo” (le deseo buena suerte y éxito al nuevo gobierno).

La referencia de Lula a una relación “civilizada y republicana” remite a un vínculo que hoy está en su punto más bajo. El 26 de julio, Milei viajó a San Pablo para el lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro y calificó a Lula de “presidiario”, “ladrón” y “totalitario”. Ese mismo día, Itamaraty convocó al embajador argentino Daniel Raimondi y llamó a consultas a su representante en Buenos Aires, Julio Bitelli. El 4 de agosto, Brasil rebajó la relación al nivel de encargados de negocios. El canciller Pablo Quirno respondió entonces que no habría represalias: “Para pelearse hacen falta dos”.

Flávio Bolsonaro llegó a Miami luego de escapar de Brasil a través de Argentina.Reuters

Esta semana, el cuadro sumó un nuevo capítulo con la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil a través de Puerto Iguazú, en un vuelo privado hacia Estados Unidos, pese a que el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes le había prohibido abandonar el país. Ya en territorio estadounidense, el excandidato difundió un comunicado cuya primera línea fue un agradecimiento “al presidente Milei, por su coraje, su sentido de la justicia y de la legalidad”.

El operativo ya tiene un frente judicial en la Argentina. El fiscal federal de Puerto Iguazú, Fabián Martínez, pidió informes a distintos organismos oficiales para determinar cómo ingresó Bolsonaro al país y si pesaba sobre él algún impedimento legal. La investigación se abrió a partir de una denuncia de la diputada nacional Marcela Pagano, que pidió preservar las cámaras del Puente Tancredo Neves y del aeropuerto, los planes de vuelo, la lista de pasajeros y el contrato del chárter.

En Comodoro Py, la jueza federal María Eugenia Capuchetti tiene a su cargo otras dos denuncias, y la fiscal Paloma Ochoa debe definir si las impulsa. El diputado socialista Esteban Paulón denunció a Milei, al canciller Pablo Quirno y al asesor Santiago Caputo por encubrimiento agravado. El diputado del Frente de Izquierda Gabriel Solano, por su parte, pidió investigar abuso de autoridad, encubrimiento y malversación de fondos públicos. Además, solicitó informes a Migraciones, a la Policía de Seguridad Aeroportuaria y a la Cancillería, la preservación de los registros de inteligencia y el secuestro del teléfono personal del Presidente.

A esas causas se sumó un dato sobre los movimientos del asesor presidencial. Según un acta de la Unidad Regional IV de la Policía de Misiones, a las 2:50 del miércoles, pocas horas después del despegue del avión de Bolsonaro, Santiago Caputo fue identificado en un control vial sobre la Ruta 12, a la altura de Capioví. Viajaba en una camioneta Toyota Hiace que integraba una comitiva vinculada a la Entidad Binacional Yacyretá, junto a una Ford Ranger conducida por el jefe de Seguridad e Informaciones del organismo, Jorge Omar Waisman.

De acuerdo a lo que trascendió del registro, Caputo se presentó como consultor político y asesor del Presidente y pidió que no se demorara la comitiva. Ante la consulta de La Nación, el asesor negó el episodio: “De ninguna manera, no sé de qué estás hablando”. El Cronista había publicado ayer que habían dos versiones que convivían dentro del mismo espacio: una que confirmaba que estuvo en Iguazú, y la otra que lo desmentía.

Milei optó por evadir el episodio y, en cambio, reforzar su vínculo con Israel, el cual es uno de los ejes de la política exterior del Gobierno. Milei visitó Israel en febrero de 2024 y en junio de 2025, cuando recibió el Premio Génesis en Jerusalén, y mantiene una relación personal con Netanyahu, a quien en su mensaje llamó “querido amigo”. La mención a los “valores occidentales” retoma el alineamiento que el Presidente plantea con Israel y con el gobierno de Donald Trump.

Dentro del oficialismo, la única voz que reconoció el resultado en Brasil fue la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich. “La gente decide en las urnas y su voluntad se respeta. Ese es el principio fundamental de toda democracia”, escribió el miércoles, aunque también cuestionó a la Justicia brasileña por la situación de Flávio Bolsonaro.

Desde el oficialismo hubo un sector que lo tomó como otra diferenciación, ya que hasta ahora la Casa Rosada no reconoció el triunfo de Lula y el propio Bolsonaro denunció un fraude, pero desde el núcleo del Gobierno vieron con buenos ojos el concepto del mensaje de la senadora.