El economista y director de la consultora Perspectivas Económicas, Luis Secco, participó este martes de Pulso Financiero en El Cronista Stream, donde compartió su mirada sobre el impacto del conflicto en Medio Oriente en la Argentina y puso el foco en un factor que puede generar una sangría de dólares: el precio del Gas Natural Licuado (GNL).
El especialista remarcó que, si bien el país exporta crudo y algunos combustibles, sigue siendo un importador neto de gas para cubrir los picos de demanda. Según indicó, el problema radica en que el precio del GNL se fija en los mercados europeos, los cuales reaccionaron al alza a raíz de la inestabilidad geopolítica global.
“El precio sigue 60% arriba de lo que estaba el 27 de febrero”, señaló Secco. Esta escalada no es un fenómeno transitorio según la visión de los expertos que cita el analista: en el mediano plazo, es probable que los valores se estabilicen en un piso un 30% o 40% por encima de los niveles previos a la crisis.
En este contexto, la salida de divisas para costear la energía importada se vuelve un desafío en el marco de la política del Banco Central para acumular reservas. “Vamos a tener que usar un montón de dólares”, advirtió el economista.
Para Secco, el encarecimiento del costo del gas también tendrá un efecto dominó sobre toda la matriz energética nacional, ya que el alza del GNL encarece tanto la factura del gas de red como la de luz.
En este escenario, destacó como un acierto la política de precios de YPF. El economista señala que la petrolera estatal “hizo lo correcto” al no convalidar de forma directa un barril a 120 dólares en el surtidor local, lo que hubiera generado un shock recesivo aún mayor en el mercado interno.
Finalmente, Secco recordó que la administración actual se había comprometido a realizar ajustes tarifarios de manera que “no se noten” en el bolsillo de la población. Sin embargo, el nuevo escenario de precios internacionales rompe esa posibilidad. “Ahora va a costar un poco más que no se note”, sentenció el economista.