La recaudación de marzo trepó a $ 16 billones, lo que representó una suba interanual del 26,2%, por abajo de la inflación esperada para el mismo período, estimada en torno al 31%.

En términos nominales, la recaudación de marzo fue además menor a los ingresos de febrero ($16,2 billones).

Medida en términos reales, fue una caída del 4,5% interanual. De excluirse los tributos vinculados al comercio exterior, la caída sería del 3%, estimó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

El resultado estuvo explicado por los menores aportes registrados en el impuesto a las Ganancias, aportes y contribuciones patronales e IVA, los tres impuestos principales.

En medio del salto de precio de la nafta, presionada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el impuesto a los combustibles aumentó sus aportes en un 78,8%, y reportaron $532.739 millones.

Mientras tanto, los impuestos vinculados al comercio exterior tuvieron un mal desempeño. Desde el ente recaudador explicaron que esto se debió a la desaceleración de las importaciones por la alta base de comparación que explicó el año anterior. En el frente de las exportaciones, influyó la baja de las alícuotas aplicada a la soja, trigo y maíz.

“La recaudación se vio negativamente afectada porque no hubo ingreso de anticipos de Ganancias de sociedades con cierre de ejercicio diciembre (el más importante del año) ni anticipos de Ganancias de personas humanas”, explicaron desde ARCA.

Impuesto a las Ganancias ARCA (imagen ilustrativa El Cronista)

También, atenuó el resultado el acogimiento de la deuda corriente a planes de pago, en especial en IVA impositivo y Seguridad Social.

En el sentido contrario, ya no incide negativamente la suspensión de certificados de exclusión que impactaba en el IVA Aduanero.

El IVA aportó $5 billones, también creciendo por abajo de la inflación tras marcar un 28,7% de aumento en el mes. Sin embargo, fue el IVA impositivo el que empujó el alza, explicando unos $4 billones a las arcas del Estado, lo que implicó un crecimiento interanual del 32,5%. Mientras tanto, el IVA aduanero sufrió un desplome en los ingresos (19,2% interanual), y reportó $1,6 billones, afectados por las menores importaciones, que no se pudo compensar con la apreciación del tipo de cambio.

En términos reales, la caída del IVA fue de 2,6% interanual.

El impuesto a las Ganancias registró una nueva caída real, tras marcar un aumento nominal del 17,1% y explicó $ 2,6 billones. La caída real fue del 11,3% interanual.

La variación en Ganancias respondió a los menores anticipos de sociedades. Cabe recordar que el año anterior regía el anticipo del período fiscal 2024. En marzo no se registró ese ingreso. A ello se sumó también el cuarto anticipo de Ganancias de las personas humanas para el período fiscal de 2024.

También afectó a este tributo la actualización de los parámetros del impuesto a los Ingresos Personales en base a la variación de la inflación del período julio-diciembre 2025.

“En el caso de ganancias, influyó de manera negativa el cambio de administración tributaria originado en la modificación del esquema de anticipos de las empresas. Desde el año pasado hay 9 anticipos de 11,11% en lugar de 10 anticipos, lo que determinó que en marzo no hubiera anticipos de las empresas que cierran balance en el mes de diciembre. Al comparar con marzo 2025 que sí tuvo anticipo, surge una diferencia concreta. Además, en marzo de 2025 había habido anticipos de personas humanas, hecho que no ocurrió durante marzo de 2026″, explicó Nadín Argañaraz, titular de IARAF.

Los impuestos a los débitos y créditos aumentaron por encima de la inflación (38,4%) y explicaron ingresos por $1,3 billones, mientras que los aportes y contribuciones a la seguridad social explicaron $4,4 billones tras registrar una suba del 28,5% interanual en marzo. Los ingresos de este impuesto se vieron impulsados por el aumento de la remuneración bruta promedio y una mayor distribución de facilidades de pago. Atenuó la variación el mayor acogimiento de deuda corriente a planes de pago respecto del mismo mes del año anterior.

“Si comparamos el aumento de la recaudación del impuesto al cheque de marzo 2026 con la inflación i.a. nos da un crecimiento de actividad del 4%, muy consistente con el aumento del PBI en 2025″, dijo el exasesor presidencial Antonio Aracre.

Las retenciones fueron el único impuesto que marcó una caída nominal (-14,6%), y aportó $503.612 millones. La baja real alcanzó al 35,3%.

La explicación se encuentra en la baja de las alícuotas a los principales granos exportados.

Los Derechos a la importación tuvieron una suba del 16,5% y reportaron $501.096 millones. Se trata de una caída real interanual del 11,8%.

Además de las menores importaciones, influyeron la devolución de Impuesto PAIS, mientras que empujó al alza la suba del tipo de cambio. También jugó la eliminación de la alícuota del Derecho de Importación Extrazona para teléfonos celulares, mientras que en marzo de 2025 esta fue del 16%.

Bienes Personales no registró vencimientos en el mes, por lo que su recaudación aumentó 20%, pero explicó $37.465 millones.

Así, el primer trimestre del año cierra con una caída real interanual de la recaudación en el orden 7,5%. El único tributo con aumento de recaudación habría sido el impuesto a los combustibles (17,3%).