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Una comitiva de funcionarios de Javier Milei y diputados nacionales sigue desde Washington las elecciones legislativas de medio término de Estados Unidos, que este martes definirán el control del Congreso durante los últimos dos años de mandato de Donald Trump. La principal delegación viajó por invitación de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham) y llegó el sábado a la capital estadounidense.
Según pudo saber El Cronista, la agenda arrancó el lunes con una reunión en la Cámara de Comercio de Estados Unidos (U.S. Chamber of Commerce). Este martes, el día de la votación, los integrantes de la comitiva recorrerán centros de votación y visitarán la Embajada argentina, que encabeza Alec Oxenford. En los días siguientes tienen previsto un encuentro en el Departamento de Estado, entre otras actividades.
La visita se enmarca en el programa “Promoting Public and Private Dialogue” en conjunto con el Centro de Estudios Americanos (CEA), “con el objetivo de profundizar el diálogo entre ambos países y conocer de cerca el funcionamiento de sus instituciones en el contexto de las elecciones de medio término estadounidenses”, según difundieron esta tarde.
El peso de la delegación está en los funcionarios. Uno es Ignacio Devitt, vicejefe de Gabinete de Diego Santilli y hombre de confianza de Karina Milei, quien lo ubicó en ese cargo tras la reestructuración que eliminó el Ministerio del Interior en julio. Devitt tiene a su cargo buena parte de la negociación cotidiana con gobernadores y bloques aliados en el Congreso.
Lo acompañó Eduardo “Lule” Menem, subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia, quien responde de manera directa a la secretaria general y es uno de los operadores centrales del armado político libertario. Por la ausencia de ambos, la Mesa Política prevista para esta tarde se suspendió y ya serán dos semanas consecutivas sin reuniones.
Completa el grupo del Ejecutivo Ignacio De la Riva, subsecretario de Asuntos Legales de la Secretaría Legal y Técnica, el área por la que pasan los decretos y proyectos del Presidente y responde a María Ibarzábal Murphy, alfil del asesor Santiago Caputo.
Del lado legislativo viajaron cuatro diputados de La Libertad Avanza: el presidente del bloque, Gabriel Bornoroni (Córdoba); el presidente de la comisión de Presupuesto, Alberto “Bertie” Benegas Lynch (Buenos Aires); Nicolás Mayoraz (Santa Fe), y Santiago Santurio (Buenos Aires). Completan la lista la bonaerense Karina Banfi, de origen radical, y Sebastián Galmarini y Sabrina Selva, del Frente Renovador de Sergio Massa, dentro de Unión por la Patria. Los tres son de la provincia de Buenos Aires.
No es la única delegación argentina en Washington. Por invitación de la Fundación Diálogo Argentino Americano viajaron los diputados radicales Lisandro Nieri y Pamela Verasay, de Mendoza, que responden al gobernador Alfredo Cornejo, y Diógenes González, de Corrientes, alineado con el oficialismo provincial de Juan Pablo Valdés.
La ausencia de Benegas Lynch tiene un efecto directo en la agenda parlamentaria: sin el titular de la comisión, esta semana no habrá reunión para avanzar con el dictamen del Presupuesto 2027. El oficialismo no consiguió la semana pasada el aval de sus aliados para firmarlo y ahora apunta a retomar el debate en la segunda quincena de noviembre, tras la visita del Papa León XIV, con la meta de llevar el proyecto al recinto el 25 de noviembre, en la última semana de sesiones ordinarias.
En la previa de la jornada electoral, el Presidente Milei y el canciller Pablo Quirno se reunieron en Casa Rosada con el embajador Yehuda Kaploun, el enviado especial de Trump para “monitorear y combatir el antisemítismo”. También participaron del encuentro el Embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas; el Asesor Especial, Samuel Rosner; y el Viceconsejero de Embajada para Asuntos Políticos, Thomas Whitney.
Qué está en juego
Se renuevan las 435 bancas de la Cámara de Representantes y 35 de las 100 del Senado, además de 36 gobernaciones. Los republicanos controlan hoy la Cámara baja por un margen mínimo, con 218 bancas contra 214 demócratas, un independiente que vota con el oficialismo y dos vacantes. En el Senado tienen 53 escaños contra 47 de la oposición. En las dos cámaras, los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro bancas para quedarse con la mayoría.
La votación llega atravesada por el frente externo. La guerra con Irán, que comenzó a fines de febrero con los bombardeos de Estados Unidos e Israel, sigue abierta y alteró el tránsito por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del petróleo mundial. El impacto llegó al bolsillo de los votantes: la inflación estadounidense subió al 3,7% interanual en septiembre, empujada por la nafta, que aumentó 9,1% solo en ese mes. Según el Pew Research Center, el 84% del electorado señala a la economía como su principal preocupación.
Las encuestas favorecen a la oposición. Decision Desk HQ asigna a los demócratas un 84% de probabilidades de recuperar la Cámara de Representantes y un 65% de controlar el Senado. El Cook Political Report les proyecta entre 227 y 240 bancas en la Cámara baja, un número que no alcanzan desde la elección de 2008. La aprobación de Trump se ubica en 32%, según Reuters/Ipsos, uno de los registros más bajos de su segundo mandato.
La disputa más ajustada está en el Senado, donde las carreras clave se juegan en Michigan, Maine, Ohio, Texas, Kansas, Alaska e Iowa. El resultado definitivo podría demorarse por el conteo del voto por correo: California, por ejemplo, acepta sobres que lleguen hasta el 10 de noviembre. El nuevo Congreso asumirá el 3 de enero de 2027.
En el Gobierno anticipan que un revés republicano podría golpear a los bonos y empujar aún más el riesgo país, que ya está en alza, aunque lo leen como un efecto de corto plazo. Sobre la alianza con Washington no hay dudas en Balcarce 50: la Casa Blanca y el Tesoro, los interlocutores directos de Milei, seguirán en manos de Trump más allá de cómo quede el Congreso.
La postura tiene respaldo en declaraciones de ambos lados. En una entrevista con El Cronista, el embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, hace unas semanas descartó que un avance demócrata perjudique la relación con el país. “Los demócratas en los Estados Unidos también apoyan a Argentina”, afirmó.
“Los republicanos y los demócratas en los Estados Unidos se fajan por muchas cosas”, reconoció, pero aclaró: “Si cambia el Congreso no creo que ellos van a afectar a Argentina”. Como ejemplo, recordó que en el Senado “había dos demócratas que votaron para mí” en su confirmación, por lo que había planteado sobre la Argentina.
Por otra parte, desde cámara empresaria que organizó el viaje oficial también descartan un cambio en el vínculo comercial con la Argentina. “¿Qué va a cambiar para el Ejecutivo americano? Desde el punto de vista del comercio bilateral, cero”, sostuvo Alejandro Díaz, CEO de AmCham Argentina, en un encuentro con periodistas del cual formó parte El Cronista.
El argumento de Díaz es que Trump gobernó por decreto aun con mayoría propia en el Congreso. “Tuvo el récord de mayor cantidad de actas ejecutivas de cualquier gobierno en los primeros dos años”, afirmó, y recordó que la Casa Blanca aplicó los aranceles de las secciones 122 y 301 sin aval legislativo. “No fue el Congreso para la aprobación de la guerra con Irán”, agregó.
Para el CEO de AmCham, el escenario poselectoral dejará a un Presidente con menos margen, pero sin cambios hacia Buenos Aires. “Va a estar más débil, probablemente, y va a estar más preocupado en la política interna”, describió. Y concluyó: “¿Va a cambiar la política comercial por Argentina? Difícilmente”.
Como respaldo de esa lectura, Díaz citó la visita del subsecretario de Estado, Christopher Landau, quien estuvo en el país a fines de octubre y fue recibido por Milei en la Casa Rosada.
El dato de EE.UU. llegará, no obstante, en un momento de presión sobre los activos argentinos. El riesgo país cerró el viernes en 787 puntos básicos, su nivel más alto de 2026, tras una suba de 180 puntos en octubre, en un contexto de caída de las acciones tecnológicas en Wall Street y aversión al riesgo global. Este lunes ya perforó otro récord con una suba a 808 puntos, su mayor nivel desde octubre del 2025 -cuando se celebraron las elecciones de medio termino en Argentina-.
El antecedente pesa en el análisis. En aquel entonces, Trump condicionó la asistencia financiera a Milei al resultado: “Si él pierde, no vamos a ser generosos con Argentina”. Días antes, el Tesoro que conduce Scott Bessent había cerrado un swap por u$s 20.000 millones, que sigue vigente y del que la Argentina ya devolvió lo utilizado.
Con un Congreso en manos demócratas, ese tipo de auxilio podría quedar bajo mayor escrutinio: el comité bancario del Senado tiene jurisdicción sobre el Fondo de Estabilización Cambiaria, la herramienta que utilizó el Tesoro en 2025. No obstante, el riesgo mayor está en los proyectos que los demócratas presentaron para cancelar el swapp y compensar a los productores que compitieron con Argentina. La Casa Rosada, de todos modos, le baja el precio al margen de acción del Congreso estadounidense.
La agenda bilateral tiene además una cita próxima. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, visitará la Argentina este mes para reunirse con Milei en la Casa Rosada. Será la visita de mayor nivel de la administración Trump desde el inicio de la gestión libertaria.
La fecha todavía no fue confirmada. El viaje llegará después de la votación y antes de que asuma el nuevo Congreso, y funcionará como la primera señal de Washington tras el resultado.