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La actividad industrial sigue sin hacer pie y volvió una registrar una caída en junio. De acuerdo con estimaciones del Centro de Estudios (CEU) de la Unión Industrial Argentina (UIA), el sexto mes de 2026 reflejó un retroceso interanual del 1,8%.
En términos mensuales, la actividad fabril tuvo una variación prácticamente estancada, con una baja del 0,2% respecto a mayo. Estos resultados confirman que el escaso dinamismo de la actividad se mantiene pese a las subas y bajas puntuales en los meses previos.
En este contexto, el primer semestre del año cerraría con un descenso del 3% respecto al mismo período de 2025, y se ubicaría 10% por debajo de los niveles registrados en 2022 y 2023.
Las estimaciones se realizaron a partir de datos de consumo de energía eléctrica, demanda industrial y consultas a líderes del sector. Según el informe, los indicadores sectoriales adelantados de junio muestran una dinámica heterogénea respecto al mes anterior, con mejoras puntuales que no alcanzaron a modificar el panorama general.
Sector por sector: qué pasó con la industria en junio
Según el informe de Actualidad Industrial de la UIA, los indicadores adelantados de junio no evidencian un patrón único: mientras algunos rubros mejoraron respecto a mayo, otros continuaron con bajo nivel productivo.
Uno de los sectores más afectados fue el de la construcción, que exhibió un retroceso significativo durante junio. Los despachos de cemento cayeron un 2,7%, mientras que el Índice Construya bajó un 2%. Ambos indicadores se encuentran un 24% y 30% por debajo de los niveles de 2022, respectivamente.
De igual manera, la producción metalmecánica y de acero presentaron bajas mensuales del 0,3% y 4,6%, respectivamente. Estos sectores también continúan con dificultades para recuperar los niveles previos de 2022.
La producción de autos se mantuvo prácticamente sin cambios respecto de mayo, con un alza del 0,2%. Sin embargo, sigue siendo uno de los sectores con peor desempeño interanual: según los números de la UIA, cayó 18% frente al mismo período de 2025.
En alimentos y bebidas, el desempeño fue dispar según el rubro analizado. Crecieron la producción de bebidas (+4,2%) y la faena vacuna (+5,3%), en un desempeño heterogéneo del segmento. Como contrapartida, la producción láctea retrocedió un 1,2% y la molienda de oleaginosas cayó un 0,6%.
El patentamiento de maquinaria industrial creció 9,4% respecto de mayo, aunque en el acumulado del primer semestre se ubicó por debajo de los niveles registrados en 2025 y en 2022.
En tanto, la demanda de energía eléctrica de Grandes Usuarios Industriales subió 1,4% respecto de mayo, con incrementos en todos los sectores industriales, con excepción de productos metálicos y construcción.
En el frente externo, las exportaciones hacia Brasil subieron 15,6% mensual, impulsadas por un aumento en la exportación de productos primarios, molienda, combustibles, aluminio y autos. En la misma línea, la liquidación de divisas del sector agroindustrial creció 17,9% respecto de mayo.
Los motores detrás de los números de junio
Según el CEU-UIA, el segmento que más restó al nivel general de la industria en lo que va del año fue el de bienes durables y semidurables, con una incidencia de -1,8% y una caída del 22,5% frente a 2025, explicada por la menor demanda interna y el bajo desempeño de rubros como vehículos, línea blanca y otros bienes de consumo durable.
También restaron prendas de vestir, cuero y calzado (-0,7 p.p.), las industrias vinculadas a la cosecha (-0,7 p.p., afectadas por una base de comparación alta) y los insumos industriales (-0,4 p.p.).
Como contrapeso, el consumo masivo aportó una incidencia positiva de +0,2 p.p., con un crecimiento acumulado de 0,4%, impulsado por productos farmacéuticos, artículos de higiene y limpieza, y algunos alimentos y bebidas. Los insumos para la construcción, por su parte, tuvieron una incidencia nula sobre el nivel general, aunque acumulan una caída de 0,9% y siguen por debajo de los niveles de 2022 y 2023.