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La presión fiscal dificulta el proceso productivo y el desarrollo de las empresas, sobre todo cuando se habla del impuesto sobre los Ingresos Brutos, el tributo más nocivo para la actividad económica.

Así lo refleja la nueva “Encuesta Anual de Impuestos” de la consultora KPMG, de la que participaron más de 80 CEOs y especialistas impositivos de empresas medianas y grandes de diversos sectores productivos y de servicios del país.

Los participantes coincidieron en que hay tres condiciones necesarias para mejorar el capital a invertir durante 2026. De las iniciativas planteadas para facilitar la inversión, la opción más votada fue la de replantear Ingresos Brutos con figuras que busquen mayor equidad y eficiencia.

De hecho, el relevamiento arrojó que el tributo, que depende únicamente de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), se consolidó una vez más, según el 61% de los encuestados, como el gravamen que encarece de manera determinante los precios y servicios de las empresas.

Incluso, el 30% de los encuestados advirtió incrementos de alícuotas en 2025, siendo CABA, la provincia de Buenos Aires y Santa Fe las jurisdicciones mayormente mencionadas por dichas subas. Por su parte, el informe reveló que Buenos Aires sigue liderando las opiniones como la jurisdicción más gravosa.

Lejos de Ingresos Brutos, los participantes también mencionaron otros gravámenes: el IVA (12,1%), el impuesto a las Ganancias (8,1%) y el impuesto a los Débitos y Créditos, más conocido como impuesto al Cheque (5,4%).

En cuanto a las otras condiciones para impulsar inversiones, las empresas agregaron dos aspectos clave: la consideración total del impuesto a los Débitos y Créditos como pago a cuenta de otros gravámenes y la simplificación tributaria.

El replanteo sobre Ingresos Brutos fue la iniciativa fiscal más votada para facilitar decisiones de inversión en Argentina

Los números son elocuentes: el 96% de los encuestados señaló que el marco fiscal o bien los obligó a desinvertir o, en el mejor de los casos, les permitió “mantener” las inversiones ya efectuadas. Por el contrario, solo un 4% manifestó haber desarrollado algún plan de expansión en términos de inversión, casi tres puntos respecto a 2024.

Las proyecciones para 2026 no son más alentadoras. Según KPMG, el porcentaje de quienes planean aumentar la inversión cayó a la mitad (de 17,89% a 8,70%), mientras que quienes prevén mantenerla trepó de 68,42% a 81,16%.

La paradoja es clara: Ingresos Brutos sigue siendo el impuesto que más impacta en precios y servicios, y aun así sus alícuotas continúan en aumento.

Ingresos Brutos, el impuesto que más encarece precios y frena inversiones

La encuesta de KPMG incluye otros dos aspectos relevantes, sobre todo acerca de la necesidad que tienen los empresarios de que el Gobierno impulse una reforma tributaria integral.

Sin embargo, la administración de Javier Milei no la contempla por el momento. De hecho, el ministro de Economía, Luis Caputo, descartó una reforma de ese calibre y recordó que el Ejecutivo incluyó un capítulo fiscal dentro de la reforma laboral.

En la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, el Presidente dijo que impulsará una modificación del esquema impositivo y, si el superávit fiscal lo permite, podrían aplicarse nuevas reducciones en las retenciones al campo.

“Necesitamos menos impuestos, porque el sistema tributario tiene que servir al crecimiento, no al sistema de turno”, señaló sin brindar mayores precisiones. Sin embargo, especialistas consultados por El Cronista aseguraron previamente que las modificaciones, reducciones o eliminaciones que impulse el Ejecutivo se limitarán a los tributos de jurisdicción federal.

En ese sentido, el informe de KPMG da cuenta de que la mayoría de los encuestados (58%) estima tener en 2026 la misma presión fiscal que en 2025, aunque observaron que las respuestas sobre la perspectiva de tener en 2026 una mayor presión fiscal (26%) casi duplica el porcentaje registrado en la encuesta del año pasado.

A nivel provincial, Ingresos Brutos explicó el 78% de la recaudación total en 2025

“Es posible que las dudas sobre si se llevará a la práctica una reforma fiscal para el 2026, así como la voracidad fiscal receptada en el ámbito provincial identificada en otras preguntas, expliquen este aumento de quienes tienen una mirada pesimista para 2026 en materia de presión tributaria”, subrayó la consultora.

Otra de las preguntas advierte una marcada diferencia entre el ámbito nacional y el ámbito provincial en lo que respecta a la predisposición a contemplar futuras reducciones de tributos.

En una escala de 1 (la más baja) a 10 (la más alta), las respuestas reflejaron que Nación se llevó la puntuación más alta (7 puntos), mientras que detrás apareció CABA (5 puntos). La diferencia refleja el peso que tiene Ingresos Brutos, un tributo exclusivamente provincial, sobre la actividad económica.

Pese a ser considerado por algunos especialistas en tributación como el peor impuesto del sistema tributario, para las provincias resulta fundamental en términos de recaudación.

Según un informe de la consultora Politikon Chaco, Ingresos Brutos explicó el 78,6% de la recaudación total en 2025, equivalente a $ 31,07 billones. No obstante, el informe remarca que el gravamen exhibió un descenso real del 1,1% en el año, siendo el único que mostró una baja en el consolidado.

Sobre este punto, casi un 90% de los encuestados por KPMG no advierte predisposición ni viabilidad en el ámbito provincial para avanzar en reformas de leyes de coparticipación y de gravámenes provinciales, en paralelo con una discusión de reforma tributaria nacional.