Después del 2,3% que Orlando J. Ferreres & Asociados estimó para mayo y mientras el Gobierno sostiene que el proceso de desinflación continúa, el mercado espera nuevas referencias sobre el comportamiento de los precios antes de la publicación del dato oficial del INDEC.
Las expectativas siguen siendo favorables. Durante las últimas semanas, distintos relevamientos privados mostraron una dinámica contenida en varios rubros, aunque junio también enfrenta aumentos en sectores de fuerte incidencia sobre el bolsillo de los consumidores, como alimentos y educación.
El interrogante pasa por determinar si la desaceleración observada durante los meses previos logra sostenerse o si algunos de esos ajustes terminan reflejándose en el índice general.
Con ese escenario de fondo, Orlando J. Ferreres & Asociados difundió su Estimación de Precios Minoristas (IPC-OJF) correspondiente a junio.
Inflación de junio 2026: qué anticipó Orlando Ferreres para el IPC
Según la consultora, la inflación fue de 2,1% mensual, por debajo del 2,3% que había calculado para mayo. La variación interanual, en tanto, se ubicó en 31,4%, mientras que la inflación acumulada durante el primer semestre alcanzó el 16,2%.
La nueva estimación refuerza así la idea de una desaceleración gradual del índice general, en línea con las expectativas que el propio Gobierno viene transmitiendo desde hace varias semanas.
El antecedente inmediato también sirve como referencia. Para mayo, Orlando J. Ferreres & Asociados había estimado una inflación de 2,3%. Finalmente, el INDEC informó una variación de 2,1%, dos décimas por debajo de esa proyección. Con ese antecedente, el nuevo relevamiento de la consultora vuelve a ofrecer una de las aproximaciones privadas al dato oficial que difundirá el organismo estadístico durante las próximas semanas.
Inflación núcleo: el indicador que más sigue el Gobierno
Sin embargo, detrás de ese resultado aparece un dato diferente al que había dejado el informe anterior. La inflación núcleo —el indicador que excluye los precios regulados y estacionales y que el equipo económico suele tomar como referencia para evaluar la tendencia de fondo— avanzó 2,1% durante junio.
A diferencia de mayo, cuando ese indicador había sorprendido con una fuerte desaceleración hasta 1,4%, en esta oportunidad volvió a acelerarse y quedó exactamente en el mismo nivel que el índice general.
No implica necesariamente un cambio de tendencia, pero sí interrumpe la mejora que había mostrado el mes anterior y probablemente se convierta en uno de los datos que seguirá con mayor atención el Ministerio de Economía.
En términos interanuales, la inflación núcleo registró una suba de 28,3%, mientras que acumuló 14,9% durante los primeros seis meses del año.
Qué rubros impulsaron la inflación de junio, según Ferreres
El informe también detalló que Educación encabezó las subas de junio con un incremento de 4,0%, seguida por Alimentos y bebidas, que avanzó 3,1%.
Detrás se ubicaron Esparcimiento, con una variación de 2,8%, y Vivienda, que aumentó 2,3%.
En el resto de los rubros, Salud registró una suba de 1,7%, Bienes varios aumentó 1,4%, Transporte y comunicaciones avanzó 0,9%, Indumentaria 0,4%, mientras que Equipamiento y funcionamiento del hogar no mostró variaciones durante el mes.
Por componentes, los bienes y servicios estacionales aumentaron 3,2%, mientras que los precios regulados registraron una suba de 1,9%.
Ese comportamiento ayuda a explicar por qué, pese a los incrementos observados en algunos capítulos de fuerte incidencia, la inflación general volvió a desacelerarse respecto del mes anterior.
La estimación de Ferreres se suma así a los relevamientos privados que anticipan una continuidad en el proceso de moderación de los precios. Sin embargo, el comportamiento de la inflación núcleo deja esta vez una señal distinta a la de mayo: el indicador que el Gobierno considera clave para medir la tendencia de fondo ya no profundizó su desaceleración y volvió a alinearse con el índice general.