En medio del alza de los precios por la guerra en Medio Oriente, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) confirmaron que durante el mes de marzo las empresas del sector liquidaron u$s 2032 millones.
Este dato representa un salto del 57% respecto a febrero, un alivio fundamental para las reservas del Banco Central. No obstante, en la comparativa interanual, el acumulado de u$s 5172 millones del primer trimestre se sitúa un 15% por debajo de 2025.
Los analistas atribuyen esta diferencia a una comercialización más gradual al inicio del año, que comienza a acelerarse en el segundo trimestre con la entrada de la cosecha gruesa.
El récord que viene
Según los últimos informes de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Argentina se encamina a una campaña de 160 millones de toneladas, una cifra que haría historia.
Con 8,8 millones de toneladas (Mt) exportadas en el primer trimestre, el trigo duplicó el promedio de los últimos cinco años; el girasol atraviesa un “boom” a partir de 2 Mt despachadas al exterior, lo que representó 3,7 veces el promedio de la última década.
En tanto, sólo en marzo, se embarcaron 5 Mt de maíz consolidando el segundo mejor primer trimestre de la historia del cereal.
El movimiento a logístico es uno de los principales exponentes de esta dinámica, destacó CIARA – CEC. El sistema de descargas en puertos ya registra 21 Mt, un 22% más que el año pasado, lo que vaticina un año de buena actividad en los nodos exportadores del Gran Rosario y el sur bonaerense.
El “cisne negro” externo
El conflicto iniciado el 28 de febrero en Medio Oriente alteró drásticamente la estructura de costos de la agroindustria. El impacto se transmite a través de dos canales críticos: energía y fertilizantes.
Un informe de la Sociedad Rural Argentina (SRA), destacó que desde el estallido del conflicto hasta el 25 de marzo, el petróleo subió entre un 42% y 50%. En el mercado interno, esto se tradujo en un aumento del 22% en el gasoil grado 2.
Si el conflicto se prolonga, el mayor riesgo se traslada a la siembra de trigo y cebada. El precio de la urea (insumo clave para el rendimiento) ya saltó un 42% en el mercado local, mientras que otros fertilizantes como el DAP y MAP muestran subas más moderadas (entre 1,5% y 4,6%).
En concreto se estima un incremento de 9,5% en los costos totales para la producción en la región agrícola núcleo y del 11% en zonas alejadas de los puertos.
Ingreso clave
Aunque el Gobierno apuesta también a la liquidación del sector energético, el incremento de la liquidación en marzo actúa como un alivio fundamental para la estabilidad económica ya que todavía la agroindustria es la principal fuente de divisas genuinas para el Banco Central, permitiendo fortalecer las reservas y dar previsibilidad al mercado cambiario.
Asimismo, el volumen récord proyectado por la BCR garantiza una mayor recaudación fiscal vía derechos de exportación y un efecto multiplicador en el interior del país, dinamizando el transporte, los servicios y el consumo en los principales nodos agroindustriales.
“La oferta récord y una demanda internacional que la convalida están acelerando las compras en el mercado físico, que ya se ubican un 46% por encima de la campaña pasada”, señaló la BCR.