En la Cámara alta, el oficialismo libertario tiene algunos referentes, entre ellos se ubica el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala. El puntano es uno de los alfiles de Javier Milei en el Senado y debe reunir los votos para aprobar la reforma política y el Presupuesto 2027 antes de que termine el período ordinario.

La reforma electoral que impulsa el Gobierno reúne la suspensión de las PASO, Ficha Limpia, el financiamiento de los partidos políticos y la digitalización de las afiliaciones, aunque el PRO pidió separar el capítulo referido a Ficha Limpia.

Abdala consideró que el pedido del PRO puede ser atendible, pero defendió la importancia de sostener el proyecto integral. Además, el legislador aseguró que la ciudadanía debe conocer con un año de anticipación las reglas con las que se votará y sostuvo que el debate requerirá acuerdos con los bloques aliados.

En diálogo con El Cronista, el senador también se refirió al Presupuesto, al que definió como la “ley madre”, y marcó al equilibrio fiscal como el límite para negociar con gobernadores y legisladores.

— No hay acuerdo de los aliados en torno a la eliminación de las primarias, ¿qué posibilidades hay de que se logren acuerdos para reforma política en general?

—No creo que la cercanía de las elecciones dificulte los acuerdos. Cada proyecto es diferente. Hoy estamos hablando de Inocencia Fiscal, de la Carta Orgánica del Banco Central y de biocombustibles. La reforma electoral se empezó a tratar en mayo, se retomó y ahora veremos cómo avanzamos.

Nuestra presidenta de bloque dijo que queremos sancionarla antes de que termine el período ordinario, porque es esencial que la ciudadanía conozca con un año de anticipación cuáles serán las reglas con las que se va a votar.

—El proyecto reúne varios temas. ¿Considera razonable que Ficha Limpia se trate por separado, como pide el PRO?

—La reforma política reúne varias leyes. Incluye Ficha Limpia, el financiamiento de los partidos políticos, la digitalización de las afiliaciones y la suspensión de las PASO. Cada uno de esos temas podría ser una ley independiente, pero el Poder Ejecutivo los envió juntos.

Entiendo el pedido del PRO: hay un consenso bastante amplio sobre Ficha Limpia y plantean tratarla por separado. Desde lo personal, no lo veo mal. Pero creo que nuestra prioridad también es tratar los demás temas de la reforma política.

Además, en un país normal, Ficha Limpia ni siquiera debería ser objeto de debate: una persona procesada o condenada no debería ser candidata. Por eso, tampoco le doy tanta relevancia a la posibilidad de sacar Ficha Limpia de un proyecto que para nosotros es más importante, porque el proyecto integral es la llave para conseguir la reforma política.

¿Cómo ve el tratamiento del Presupuesto? ¿Qué condiciones pone el oficialismo para acordarlo y hay margen para que llegue al Senado tal como lo envió el Ejecutivo?

—Sabemos que la ley madre va a generar diálogo y que habrá que buscar acuerdos. Cada gobernador y cada legislador tiene su creatividad, pero nosotros no nos vamos a apartar en ningún caso del artículo primero: el equilibrio fiscal. Ya sancionamos la primera ley de Presupuesto con equilibrio fiscal y tenemos que seguir sosteniendo ese paradigma.

Si hay senadores y gobernadores que quieren más recursos para su provincia, para sus actividades o para su ideario como sociedad, que nos digan de dónde sacar los recursos. Si logramos acuerdos en ese sentido, no habrá ningún problema.

El Presupuesto todavía se está tratando en Diputados, como corresponde, y aún no salió de esa Cámara. Vamos a trabajar para conseguir los acuerdos. Lo que se trata de hacer inteligentemente es conversar con los sectores que tienen diputados y senadores, como el PRO, el radicalismo y algunos partidos provinciales, para ir viendo los cambios en Diputados y evitar que haya que modificarlo cuando llegue al Senado.

Hay otros actores en el Senado que no tienen referentes en Diputados o tienen una representación menor, y pueden querer insistir con cambios. Eso lo veremos con el correr de los días.

En Diputados el Gobierno tiene un poco más de poder para aprobar proyectos; en el Senado el escenario está un poco más trabado. Pero nuestra mecánica es dialogar, acordar y sacar la mejor ley posible.

—¿Cómo sobrellevaron las dificultades con el proyecto de biocombustibles?

—Hubo rondas de acuerdos y conversaciones con los distintos sectores del biocombustible, especialmente del biodiésel, y entiendo que ya hay una posición bastante avanzada. Para San Luis es una ley importante, aunque todavía hay sectores que no están de acuerdo.

Lo que ocurre con el biodiésel es que Argentina tiene una sobreproducción. Veníamos exportando a Europa, pero por distintas razones se dejó de exportar y España dejó de comprarnos. Es un problema que habrá que solucionar a través de entendimientos internacionales.

En ese intermedio, Argentina tiene una sobreproducción y las empresas energéticas, que son las que más compran en el mercado local, también tienen problemas a la hora de absorberla. Hay que tener claro que la ley vigente termina en 2030. Lo que queremos es que ninguna de las empresas quede afuera y siga trabajando mientras se resuelve la posibilidad de exportar. La iniciativa busca, justamente, conformar a todas las empresas.

Argentina tiene capacidad para producir 4 millones de toneladas de biodiésel y las empresas energéticas consumen 1 millón. Por lo tanto, hay 3 millones de toneladas de sobreproducción que hay que volver a exportar rápidamente.

Karina Milei, Diego Santilli, Martín Menem y Bartolomé Abdala en el Tedeum del 9 de Julio (Prensa Presidencia)

—¿Qué posibilidades hay de que avance el Súper RIGI después de la caída del dictamen y qué cambios podrían incorporarse?

—Entendemos que lo vamos a aprobar. Es una ley que los aliados nos han pedido complementar con un proyecto de un senador radical de Corrientes. Lo interesante de esa iniciativa es que permitiría que empresas nacionales puedan acceder, tanto al RIGI como al Súper RIGI, a través de proyectos únicos. No apoyar esto es no entender lo que el mundo está pidiendo. El capital va donde lo tratan bien. El incentivo a la inversión es fundamental para que vengan los capitales; de lo contrario, se van a Perú, Chile, África o quedan en otros países. Estoy convencido de que el Súper RIGI se va a aprobar este año.