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Mientras algunos barrios consolidan un boom de obras, inversión y suba de precios, otras zonas de la Ciudad siguen sin lograr despegar y quedan fuera del radar de los desarrolladores privados.
Los últimos relevamientos privados muestran que cerca del 70% de los nuevos lanzamientos inmobiliarios de 2026 se concentran apenas en nueve barrios de la Ciudad de Buenos Aires.
El fenómeno combina factores económicos, urbanísticos y demográficos: altos costos de construcción, falta de crédito hipotecario masivo y una demanda cada vez más enfocada en unidades pequeñas.
El resultado es una Ciudad que cambia su mapa urbano a distintas velocidades.
Los barrios porteños que concentran el boom inmobiliario
El podio de la construcción porteña sigue dominado por Palermo, Belgrano y Caballito, tres zonas que concentran cerca del 40% de toda la actividad constructiva actual.
Palermo continúa como el líder absoluto del mercado, con más de 180 obras simultáneas y fuerte actividad en Palermo Hollywood y el corredor de Avenida Córdoba hacia Villa Crespo. Allí el valor del metro cuadrado se mueve entre u$s 2.950 y u$s 3.400.
Belgrano mantiene alta demanda, especialmente sobre el corredor de Avenida del Libertador y el Bajo Belgrano, donde los proyectos premium siguen encontrando compradores incluso en un contexto de mayor estabilidad de precios.
Caballito, en tanto, se consolidó como el principal polo familiar y el motor del centro geográfico de la Ciudad. Las zonas cercanas a Pedro Goyena y Parque Rivadavia concentran buena parte de las nuevas torres residenciales. El metro cuadrado promedio se ubica entre u$s 2.150 y u$s 2.300.
A ese núcleo se suman Núñez, Colegiales, Saavedra y Villa Urquiza, barrios impulsados por infraestructura, conectividad y nuevos polos urbanos.
En Núñez, el desarrollo del Parque de Innovación generó un fuerte efecto derrame inmobiliario. En Villa Urquiza, en cambio, el fenómeno está asociado a una transformación del tejido urbano: proliferan edificios de baja y media altura que empiezan a modificar el histórico perfil residencial del barrio.
Mercado Inmobiliario · Ciudad de Buenos Aires
¿Dónde se construye y se invierte en CABA en 2026?
Datos: primer semestre 2026
Fuente: relevamiento editorial
Fuente: relevamiento editorial
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Palermo: +180 obras simultáneas
Preventa activa: USD 2.200–2.500/m²
Constitución / Lugano: USD 1.100–1.300/m²
Los barrios emergentes de la Ciudad que capturan demanda
Uno de los movimientos más visibles del mercado aparece en Villa Crespo y Chacarita, dos barrios que funcionan como “frontera” del crecimiento inmobiliario.
Villa Crespo absorbe parte de la demanda que Palermo ya no puede contener por precio. Cerca del 70% de sus obras se concentran en las manzanas próximas a Juan B. Justo y Córdoba, donde avanzan desarrollos orientados principalmente a inversores y renta temporaria.
Chacarita, aunque todavía más pequeña en volumen, muestra una de las tasas de crecimiento porcentual más altas del mercado. Allí predominan proyectos de estudios y departamentos de uno y dos ambientes.
Ese dato no es menor. Según los relevamientos del sector, el 60% de las nuevas unidades lanzadas en la Ciudad corresponden justamente a departamentos chicos.
El mercado ya no parece estar pensado para familias numerosas sino para jóvenes profesionales, alquiler temporario o inversión inmobiliaria.
Menos casas y más edificios en la Ciudad
El cambio también impacta sobre el paisaje urbano porteño. En los nueve barrios que concentran la construcción, el 85% de las nuevas obras surge de demoliciones de casas antiguas para levantar edificios de entre ocho y doce pisos.
La transformación se percibe especialmente en barrios que históricamente tenían baja densidad, como Villa Urquiza, Colegiales o partes de Saavedra.
En paralelo, los desarrolladores buscan maximizar rentabilidad en un contexto donde construir se volvió cada vez más caro.
Según la Asociación de Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (APYMECO), el costo del metro cuadrado ya supera los $2 millones más IVA. Otros relevamientos privados muestran valores cercanos a $1,47 millones en Ciudad de Buenos Aires durante julio.
Sin embargo, arquitectos y empresarios del sector sostienen que el costo real termina siendo aún más alto cuando se incorporan honorarios, inflación, impuestos y ajustes de materiales. Algunas estimaciones privadas ya ubican el costo total de obra cerca de u$s1500 por metro cuadrado.
Eso explica por qué muchos desarrolladores sólo invierten en zonas donde el precio final de venta garantiza márgenes relativamente seguros.
Qué barrios se frenan
Mientras el corredor norte y algunos barrios centrales capturan inversiones, otras zonas siguen relegadas pese a contar con capacidad constructiva y disponibilidad de tierra.
Parque Patricios, Pompeya, Constitución, Boedo, Flores o Villa Soldati aparecen recurrentemente en los informes como áreas con potencial urbano latente pero poca tracción privada.
El problema, según desarrolladores y consultoras, no es normativo sino económico: el valor de venta final todavía no logra absorber el costo del terreno, la construcción y el riesgo financiero del proyecto.
Eso genera una dinámica cada vez más desigual dentro de la Ciudad:
- donde hay inversión, llegan más obras y suben los precios;
- donde el mercado se retrae, aumenta la dificultad para atraer nuevos proyectos.
Dónde conviene invertir con ladrillos hoy en Buenos Aires
En este contexto, el mercado empieza a dividirse entre barrios “seguros” para inversión y zonas más especulativas.
Palermo, Belgrano y Núñez siguen funcionando como refugio de valor, aunque con rendimientos más moderados y tickets de entrada elevados.
Villa Crespo, Chacarita y algunas zonas de Saavedra aparecen como apuestas de crecimiento intermedio, especialmente para renta y alquiler temporario.
En cambio, el sur porteño sigue mostrando precios considerablemente más bajos —con barrios como Constitución o Lugano entre u$s1100 y u$s1300 el metro cuadrado— pero con mayores dificultades para validar proyectos de gran escala.
Mientras tanto, el mercado de alquileres también empieza a estabilizarse. Un departamento promedio de dos ambientes ya ronda entre $760.000 y $800.000 mensuales en la Ciudad, mientras que las propiedades premium en Palermo o Recoleta superan ampliamente el millón de pesos.
Con rentabilidades cercanas al 5% anual en dólares y una brecha cada vez menor entre precios publicados y valores reales de cierre, algunos inversores empiezan lentamente a regresar al mercado.
Pero la tendencia dominante sigue siendo la misma: la Ciudad crece cada vez menos de manera homogénea y el ladrillo se concentra donde los números todavía cierran.