El Gobierno decidió retirar de la Cámara de Diputados el proyecto completo de Ley de Competitividad Financiera, según confirmaron a El Cronista desde la Mesa de Entradas de la Secretaría Parlamentaria de la Cámara baja.
La decisión alcanza a la iniciativa completa y no solamente al artículo que había generado polémica por el posible cobro de Ganancias sobre las inversiones realizadas a través de CEDEARs.
El proyecto ingresó ayer al Congreso con 240 artículos y ahora deberá ser revisado por el Poder Ejecutivo antes de volver a ser enviado.
La marcha atrás se produjo luego de que trascendiera que el texto contemplaba equiparar el tratamiento tributario de los CEDEARs con el de los activos extranjeros que representan, una modificación que podía alcanzar a los inversores con una alícuota de Ganancias del 15%.
La decisión de retirar el proyecto se conoció después de que tomara estado público uno de los puntos más sensibles del texto: la modificación del régimen de Ganancias para determinadas inversiones en el exterior. El artículo cuestionado establecía un criterio de “transparencia fiscal”, por el cual el tratamiento tributario quedaba determinado por el activo subyacente y no por el instrumento utilizado para acceder a él.
En el caso de los CEDEARs, esto implicaba equiparar fiscalmente la inversión realizada en el mercado local con la compra directa de una acción o activo financiero del exterior. La modificación había generado preocupación entre inversores y operadores del mercado, ya que podía cambiar el tratamiento impositivo de una de las herramientas más utilizadas por los pequeños ahorristas para acceder desde la Argentina a acciones de compañías extranjeras.
Desde el Gobierno habían buscado desactivar la controversia al señalar que el artículo correspondía a una versión anterior del proyecto. Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor del ministro de Economía, Luis Caputo, había señalado que se trataba de un “borrador viejo” y que el apartado sería retirado. Sin embargo, durante las horas siguientes la decisión se amplió y alcanzó al proyecto completo.
La iniciativa que había llegado a Diputados no se limitaba a la cuestión tributaria. El proyecto de Ley de Competitividad Financiera formaba parte de la agenda de reformas impulsada por el Gobierno para modificar el funcionamiento del mercado de capitales y ampliar las herramientas disponibles para el financiamiento y la inversión.
Entre sus principales ejes aparecían cambios en las normas que regulan los mercados de capitales, nuevas alternativas para la negociación de valores y modificaciones en el régimen de garantías. También incorporaba herramientas vinculadas con la digitalización del sistema financiero y contemplaba la utilización de tecnologías de registro distribuido, como blockchain, para la emisión, transferencia y negociación de determinados valores.
Otro de los capítulos apuntaba a ampliar los ámbitos en los que podrían concretarse operaciones financieras. El texto proponía crear la figura de los “Otros Ámbitos de Negociación Autorizados”, que incluía plataformas digitales y sistemas administrados por proveedores de servicios de activos virtuales que estuvieran habilitados por el organismo regulador.
El proyecto también avanzaba sobre las competencias de la Comisión Nacional de Valores (CNV) y del Banco Central. La propuesta buscaba delimitar las funciones de ambos organismos en materia de emisión, registro y negociación de valores, así como en las operaciones de pago, liquidación y compensación realizadas en pesos o moneda extranjera.
Ahora, todo ese contenido volverá a ser revisado por el Ejecutivo antes de que la iniciativa tenga una nueva oportunidad parlamentaria. El retiro del expediente evita, por el momento, que el Congreso comience a discutir un proyecto que había ingresado con un amplio alcance sobre el sistema financiero y que, en sus primeras horas, quedó condicionado por una modificación tributaria que el propio Gobierno terminó dejando bajo revisión.