

Joaquín Cottani, exhombre del Palacio de Hacienda, realizó un cesudo análisis del estado de la economía doméstica durante una entrevista radial con Futurock.
Cottani fue en la actual gestión y trabajó en el equipo de Luis Caputo. Años atrás había sido subsecretario de Financiamiento en la gestión Menem-Cavallo.
Aunque fue crítico con la gestión actual, el exsecretario de Política Económica aclaró que su crítica es solo técnica y que comparte el rumbo en disciplina fiscal, apertura económica y reformas estructurales. Su problema, dijo, está en la política monetaria y cambiaria: “En el corto plazo no dan pie con bola”.
El problema, según su diagnóstico, empieza en el tipo de cambio. Con el cepo a las empresas y la intervención oficial, sostuvo, el dólar real está por debajo del equilibrio. Por eso propuso liberarlo “hasta que haya un tipo de cambio absolutamente único”.
¿A qué valor? Dijo no saberlo: eso lo determina el mercado. Lo importante, explicó, es la confianza de quien invierte, que necesita saber que no lo espera una depreciación después, sobre todo con elecciones por delante. Si no, “el que invierte pierde dinero en dólares”.
Además, pidió una política monetaria “más laxa”. Eso significa dejar de esterilizar la compra de reservas, que a su juicio debería incluso aumentar, por los pagos de deuda y la demanda de dólares previa a las elecciones. “Una economía que está financieramente reprimida es una economía que no atrae capitales”.
De ahí salió su planteo más incómodo para el oficialismo: tolerar durante unos meses una inflación de hasta 3% o 4%, a cambio de un tipo de cambio más competitivo. Aseguró que el equilibrio fiscal evitaría una espiralización. “No se puede tratar de bajar a la fuerza la inflación”, advirtió.
Para Cottani, hay un antecedente. Recordó que el crédito en pesos creció 140% por encima de la inflación entre marzo de 2024 y principios de 2025, y que fue la única vez que la economía se recuperó. Luego llegó una política monetaria “innecesariamente contractiva”. “Eso fue claramente un error de política macroeconómica”, dijo.

Ese error, sostuvo, también se paga en las cuentas públicas. Reconoció el “gran ajuste” que bajó el déficit primario desde el 5%, pero habló de “maniobras” para sostener el equilibrio, que serían más fáciles con más recaudación. Dijo que la plata no alcanza porque el Gobierno tardó en darse cuenta.
Su pedido es de fondo: abandonar “el dogmatismo de atarse a un objetivo”. Advirtió que la economía “viene estancada desde hace 15 años”. Dijo que el 4% acumulado con Milei no alcanza para hablar de recuperación. Y sobre un eventual Nobel para Milei, lo definió como “un expositor de la economía liberal”.
Aun así, cree que el Gobierno “está a tiempo” de corregir, y que si no lo hace no necesariamente pierde las elecciones: en el peronismo, planteó, “no hay ideas”. Sobre Caputo, dijo que es “muy inteligente, capaz de hacerlo”. Solo necesita “la convicción de que es necesario hacerlo”.


















