La controversia que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se convirtió en uno de los principales focos de desgaste para el Gobierno. A pesar de que la Casa Rosada mantiene una férrea defensa de su funcionario y rechaza los pedidos de apartamiento impulsados por la oposición, el tema continúa dominando la agenda política y mediática.

El oficialismo apuesta a que la marcha de la economía termine imponiéndose sobre cualquier conflicto coyuntural. Sin embargo, distintos analistas advierten que los escándalos políticos suelen tener dinámicas propias y que, en determinadas circunstancias, pueden afectar la imagen presidencial incluso cuando los indicadores económicos acompañan.

En ese contexto, el consultor político Jaime Durán Barba cuestionó la estrategia de Javier Milei frente al caso Adorni y sostuvo que la permanencia del funcionario representa un riesgo creciente para el Gobierno. Además, afirmó que las encuestas que sigue de cerca muestran un deterioro en la imagen oficialista asociado directamente a la polémica.

“Para mí es incomprensible la actitud obstinada del gobierno de Milei con Adorni. Aunque fuera totalmente inocente, supongamos que lo fuera, no se puede hacer eso porque en la opinión pública está condenado”, sostuvo durante una entrevista con LN+.

Según el consultor ecuatoriano, cada intento de explicación pública agrava el problema. “Cada nueva explicación que ha dado a su problema lo que ha hecho es enredarle más”, afirmó. Y agregó: “No tiene nada de coherente”.

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Durán Barba señaló que, desde la lógica de la comunicación política, los gobiernos suelen preservar la figura presidencial incluso a costa de sacrificar funcionarios de menor rango. “Los ministros son fusibles que deben servir para proteger a lo principal de un gobierno, que es el presidente. Ahora, es absurdo que el presidente se queme por un fusible”, planteó.

En esa línea, consideró que la salida voluntaria de un funcionario cuestionado suele ser una alternativa menos costosa para una administración. “Es más prudente para el gobierno él mismo pedirle que dé un paso a un lado, cosa que es más honrosa para él”, sostuvo.

El consultor aseguró además que el episodio ya tuvo consecuencias concretas sobre la valoración pública del oficialismo. “Tengo mucho acceso a encuestas argentinas”, afirmó antes de revelar un dato que, según dijo, surge de estudios realizados por consultores de confianza. “Esto le ha costado unos siete puntos ya”, aseguró en referencia al impacto político del caso.

Para Durán Barba, uno de los errores más frecuentes de la dirigencia consiste en sobrestimar el peso de las variables económicas y subestimar los factores emocionales. “La gente tiene sentimientos, no somos cuadros de Excel”, señaló.

En ese sentido, cuestionó la idea de que una mejora en los indicadores económicos alcance por sí sola para compensar el daño político generado por una controversia de alto perfil. “Nunca ve usted a millones de personas saliendo a la calle a gritar viva, 0,3 menos, 0,3 menos”, ironizó al referirse a la inflación.

Al analizar la dinámica electoral, recordó que los cambios de humor social pueden producirse con rapidez. Como ejemplo mencionó que La Libertad Avanza sufrió retrocesos en algunos distritos durante las elecciones de septiembre y logró revertir la situación apenas un mes después.

Sin embargo, fue mucho más contundente cuando se le consultó por las consecuencias de sostener a Adorni en el cargo. “Si Adorni sigue hasta diciembre en el cargo, Milei pierde las elecciones”, pronosticó.

Consultado sobre quién podría capitalizar un eventual desgaste oficialista, el asesor sostuvo que el fenómeno no necesariamente beneficiará a los partidos tradicionales. Por el contrario, consideró que en América Latina existe una tendencia creciente a la aparición de figuras disruptivas por fuera de las estructuras políticas convencionales.

“Ganan gentes raras. Eso es lo que está pasando en toda América Latina”, concluyó.