El Teatro Colón será este martes 24 de febrero el escenario de una paradoja entre el clima de alerta por los ruidos que generó el cierre de FATE o la disputa con Techint pero con respaldo unánime del “Circulo rojo” a la política económica de Javier Milei.
La Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) celebrará sus 90 años de historia con la gala de “Piazzolla Eterno”, aunque el telón de fondo para las empresas del sector sigue siendo la de una crisis profunda.
El evento contará con la apertura de Jorge Macri, jefe de Gabinete porteño y el cierre de Gustavo Weiss, titular de CARAMRCO y reunirá a la plana mayor del empresariado nacional en un momento donde la supervivencia de las constructoras depende de un hilo financiero.
Aunque fueron invitados las principales figuras del Poder Ejecutivo nacional, no confirmaron su asistencia y se cree que no irán.
El Círculo Rojo cierra filas
La presencia confirmada del G6 —el grupo que nuclea a la banca (ADEBA), la Bolsa de Buenos Aires (BCBA), la Cámara de Comercio (CAC), la Construcción (CAMARCO), el Agro (SRA) y la Industria (UIA)— transformará el aniversario en una declaración política.
En el inicio de este 2026, el bloque empresario más influyente del país ratificó su hoja de ruta: impulso a la reforma laboral moderna, apoyo al acuerdo Mercosur-UE y la búsqueda de inversiones para el desarrollo.
Sin embargo, en el caso de la construcción, el apoyo al modelo se choca con la realidad de los números.
Radiografía del estancamiento
Tras haber tocado piso en 2025, la actividad no logra rebotar. Según el propio Weiss, el sector registra una caída del 25% entre mediados de 2024 y 2025. La parálisis casi total de la obra pública nacional y un mercado privado que no termina de arrancar han dejado un saldo de 120.000 puestos de trabajo perdidos.
Incluso en este contexto de freno, la presión de los costos no cede. Según el último informe de la entidad, el indicador del costo de la construcción registró en enero de 2026 un incremento del 2,3%, alcanzando los 19.209,4 puntos. Este aumento fue traccionado principalmente por la mano de obra, que subió un 2,8% mensual, mientras que el rubro de materiales mostró un avance más moderado del 2,1%.
Factor financiero: créditos “a cuentagotas”
En diálogo con El Cronista, Weiss advirtió que, aunque se otorgaron cerca de 40.000 créditos hipotecarios, no se ha generado una demanda de “reposición” porque los fondos no se vuelcan masivamente a viviendas nuevas.
El empresario señala un problema estructural de fondo: los bancos operan con depósitos de corto plazo (30 o 60 días) pero el sector requiere financiamiento a 20 o 30 años. Sin un mercado de capitales profundo que permita descargar ese riesgo, las hipotecas siguen fluyendo “a cuentagotas”.
“En el mundo, el financiamiento de largo plazo para particulares se descarga a través del mercado de capitales mediante fondos de pensión o seguros”, explicó pero aclaró que en Argentina “no funciona porque el mercado es muy pequeño”.
Esta problemática, según Weiss, no es algo que pueda resolver el Gobierno con una resolución, sino que depende de generar las condiciones “confianza y largo plazo”, resumió.
Más allá de la falta de proyectos nuevos, lo que quita el sueño a los empresarios es la deuda acumulada. El incumplimiento de pagos por contratos de obra pública arrastrados desde 2023, sumado a las nuevas moras de 2024, ha generado un pasivo que asfixia a las empresas.
El Gobierno apuesta a que sectores como la minería, el litio y la energía traccionen la infraestructura a través del RIGI. Pero desde CAMARCO la mirada es escéptica: “De ninguna manera lo que se pierde en otras regiones del país se compensa con Vaca Muerta”, aseguró. Si bien distritos como la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y CABA intentan motorizar obras propias, el bache dejado por el presupuesto nacional es, por ahora, imposible de llenar.
Reforma y la supervivencia
La gala en el Colón ocurre mientras el G6 ratifica su apoyo a una “reforma laboral moderna” en medio de tensiones con la CGT. El empresariado busca previsibilidad y competitividad. Para las constructoras, la competitividad no se traduce en contratos que ejecutar.
La noche del martes terminará con los acordes de Astor Piazzolla en la sala principal del máximo coliseo argentino.
El sector no es optimista de cara a 2026 pero tampoco pronostica el caos; la expectativa es de “actividad muy similar” luego de haberse derrumbado.